Damasco.- Pese a su inferioridad numérica y su escaso armamento, los milicianos kurdos aún controlan la mayor parte de la norteña ciudad siria de Ain al Arab, que intenta ocupar el Estado Islámico, reportaron hoy televisoras nacionales.
En las últimas horas la organización extremista se hizo del control de un tercio de la localidad, ubicada en la gobernación de Alepo y conocida como Kobane por los kurdos.
Desde hace tres días se libran violentos combates en la ciudad, tras la ofensiva lanzada a mediados del pasado mes por el grupo terrorista, que ocupó decenas de pueblos aledaños.
Los radicales se retiraron la víspera de varias zonas de Ain al Arab tras los ataques aéreos de Estados Unidos y una contraofensiva kurda. Sin embargo, luego de reagrupar sus fuerzas volvieron a la carga.
Imágenes televisivas mostraron la bandera negra del EI ondeando en edificios, mientras los enfrentamientos se desarrollan casa por casa. Los defensores se aferran a la ciudad, el último enclave kurdo en la región que se resiste a los fundamentalistas.
La región es de gran importancia para el EI, organización considerada terrorista por la comunidad internacional, porque le permitiría enlazar dos áreas que controla en la actualidad.
Además, ese enclave tiene unos 300 kilómetros de frontera con Turquía, país acusado por el gobierno de Bashar al Assad de apoyar a los grupos radicales, en especial al Estado Islámico.
Casi 200 mil personas abandonaron sus hogares en la zona tras el inicio de los violentos enfrentamientos y partieron rumbo al vecino país.
Ante la inminente caída de Ain al Arab, se teme una matanza de los supervivientes kurdos, tanto civiles como milicianos, que no abandonaron el lugar.
Este jueves, el vicecanciller sirio Faisal al Mekdad reafirmó el respaldo de Damasco a los ciudadanos de Ein al Arab y a «sus heroicos esfuerzos por rechazar los ataques de la organización terrorista».








