Gracias a las gestiones que realizó el Movimiento Antorchista ante el Sistema estatal de Desarrollo Integral de la Familia, con el objetivo de atender la problemática de desnutrición que existe en las familias socialmente vulnerables, 90 familias del sur de la Angelópolis fueron incluidas en el programa Seguridad Alimentaria Familiar para menores de 6 años (SAF-6).
Con este programa -que beneficia a los menores de uno a seis años- el objetivo es contribuir al acceso a la alimentación de familias con niñas y niños menores de 6 años que habitan en comunidades con cobertura de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, y que padecen alta y muy alta marginación, explicó Lidia Ignacio, activista del Movimiento Antorchista.
Sin embargo, dijo, si se atacara de fondo el verdadero problema que aqueja a la sociedad, no habría necesidad de recurrir a este tipo de apoyos asistencialistas que, «aunque es cierto que ayudan a las familias vulnerables, no resuelven el problema de la pobreza».
Si la riqueza que produce la clase trabajadora se distribuyera de forma equitativa -agregó-, por ejemplo mediante salarios dignos, las familias podrían acceder fácilmente a la canastica básica y no habría problemas de alimentación, en consecuencia, no existirían este tipo de programas y se podría aprovechar mejor todo el recurso -económico, material y humano- que se les invierte.
Pero el problema del salario mínimo aún no se resuelve; por tanto, es necesarios hacer uso de los programas que emprenden los diferentes niveles de gobierno para apoyar un poco a las familias pobres.
En la presidencia de la junta auxiliar de Azumiatla se entregaron estos apoyos a 50 familias, mientras que en la unidad habitacional de Agua Santa se entregaron a 40 familias. Los apoyos entregados incluyen avena, frijol, arroz, atún, amaranto, fruta deshidratada, sopas y leche en polvo.











