Con un título que oscila entre la insolencia, la diversión y el autoseñalamiento, Juan Carlos del Valle presenta un conjunto de pinturas que exploran las posibilidades contemporáneas del autorretrato artístico: Yo mero. El autorretratro pictórico en la era de la selfies.
Confrontado por la explosión y popularidad de los selfies, el autorretrato pictórico enfrenta el reto de cuestionar y reinventar su identidad, su sentido y su imagen. Fascinante en su ficción, la pintura, ¿debe limitarse a la representación de una apariencia?
Capaz de transmutar la imagen en una realidad percibida, la acción pictórica ¿debe conformarse con autorrepresentaciones testimoniales de un carácter, una profesión o una vivencia específica?
Consciente del reto que tiene el autorretrato pictórico para sobrevivir en una era no sólo dominada por los selfies sino también por los discursos postconceptuales, Juan Carlos del Valle ha asumido el reto de problematizar el concepto tradicional del autorretrato.
Lo primero que aborda el artista es la “sociabilidad” o ambivalencia del autorretrato. Desde su perspectiva, aun cuando estas pinturas interpretan características personales, su destino, al igual que los selfies, es ser vistos en algún tipo de esfera pública.
Interesado, por lo mismo, en crear un autorretrato dual en el que el “somos” sea parte del “soy”, Juan Carlos del Valle hurga en territorios compartidos por un gran número de seres actuales: las relaciones sociales a través de la web, los mitos contemporáneos, el cuerpo como materia orgánica y la espiritualidad.
A través de una narrativa curatorial que al vincularse con el guión museográfico da por resultado un laberinto de encuentros y tropiezos, Yo Mero presenta autorretratos en los que la fisonomía del artista se convierte en una silueta-perfil característica de las redes sociales, sus emociones se concentran en un emoticon, su apariencia se restringe a tamaño selfie o retratos convencionales, y sus mitos se manifiestan en divertidos encubrimientos del rostro.
El cuerpo, evocado a través de la apariencia de su cara y cabeza, se transfigura transitando por diferentes estados que presentan la vida, la desintegración de la materia, el misterio de la sombra, la complejidad de la destrucción como inicio de la creación, y la sugerencia de una energía que no se limita a las dimensiones materiales del cuerpo.
Divertida, irónica, dramática y seria, Yo mero se basa en un concepto pictórico que transmuta el reflejo -que produce el rostro al ser mirado en un espejo- en una imagen que no se percibe como la representación del reflejado sino, como la manifestación de un ente ajeno y pictórico que puede ser todos, cualquiera y también el propio artista.
Constituida por 50 óleos realizadas entre 2009 y 2015, y concebida curatorialmente con base en cuatro series correspondientes al Yo Social, el Yo corpóreo, el Yo mito y el Yo espiritualidad, la muestra, en su emplazamiento museográfico, asombra al espectador con fascinantes encuentros con el Yo incógnito, el Yo animalítico, el Yo borrado, el Yo sombra, el Yo Vera Icon, el Yo aura y hasta el Yo merengues.
Exhibida en la Galería de Arte de la Secretaría de Economía en la Ciudad de México, Yo mero forma parte de un proyecto de promoción de autorías y prácticas artísticas de alta calidad creativa y poca atención institucional, impulsado por la directora de la Galería, Rigel Herrera.
Reconocida como pintora y conocedora de las carencias y necesidades de su propio gremio, Rigel Herrera (Guadalajara, 1975), denominada “la niña mala del arte” por sus atrevidos discursos realistas y eróticos de temáticas feministas, ha asumido el compromiso de exhibir y poner en valor la excelencia pictórica de creadores contemporáneos.
Invitado por la pintora, Juan Carlos del Valle se suma y apoya, con esta exposición, la ambición de promover y poner en valor la pintura mexicana de jóvenes creadores con alta calidad artística.
Juan Carlos del Valle. Nacido en 1975 en la Ciudad de México, el artista ha desarrollado una propuesta pictórica basada en la exploración del retrato. Ya sea a través de golosinas industriales, narrativas fantásticas, representaciones de otros o de sí mismo, su obra se caracteriza por una poética perturbadora que, con base en estéticas realistas de expresiva materialidad, evoca virtudes, vicios, aspiraciones y conflictos que convierten lo representado en un ente con personalidad propia.
Con numerosas exposiciones individuales tanto en museos nacionales como extranjeros, el pintor destacó en 2009 y 2010 por su proyecto pictórico de arte público-religioso emplazado en diversas iglesias de la Ciudad de México con el título de El Pan de cada día y, en 2013-2014, por la exposición Temptation organizada por el Museo de Arte Bíblico de Dallas, Texas, Estados Unidos.
Creador de la única serie de retratos que develan los distintos estados de conciencia que experimentaba la famosa cantante Chavela Vargas al final de su vida, Juan Carlos del Valle se impone como uno de los principales exponentes de la Pintura Joven de México.
La inauguración será el miércoles 4 de marzo, 19:30 a 22:00 horas, en la Galería de la Secretaría de Economía, Alfonso Reyes No. 30, colonia Condesa, México D.F. Los horarios de vista son de lunes a viernes de 10:00 a 18:00 horas, sábados de 10:00 a 16:00 horas. Permanecerá hasta el sábado 4 de abril de 2015










