Quito.-El papa Francisco advirtió hoy aquí que el cuidado de la naturaleza es una exigencia que nace del daño provocado por el uso irresponsable, y el abuso de los bienes que Dios ha puesto en la Tierra.
No solo estamos invitados a ser parte de la obra creadora cultivándola, haciéndola crecer, desarrollándola, sino que estamos invitados también a cuidarla, protegerla, custodiarla, aseveró el Sumo Pontífice este martes durante una visita a la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE).
Tras recordar que en el Génesis, la palabra cuidar aparece inmediatamente después de cultivar, Francisco recalcó que una va de la mano de la otra, pues «no cultiva quien no cuida, y no cuida quien no cultiva».
En un discurso salpicado con citas de su reciente encíclica Laudato si (Alabado seas), el primer papa latinoamericano en la historia del catolicismo le recalcó a los más de cinco mil estudiantes, profesores e invitados reunidos en el campus universitario ubicado en el centro-norte de Quito que existe una relación directa entre la vida humana y la Tierra.
Hay algo que es claro, no podemos seguir dándole la espalda a nuestra realidad, a nuestros hermanos, a nuestra madre, la Tierra, aseveró el Santo Padre, quien agregó que no es lícito ignorar lo que está sucediendo a nuestro alrededor, como si determinadas situaciones, dijo, no existiesen o no tuvieran nada que ver con nuestra realidad.
Conocido por su defensa del medio ambiente y de la justicia social, el Papa preguntó a los educadores de la PUCE si ayudan a que sus alumnos desarrollen un espíritu crítico y libre, capaz de cuidar el mundo de hoy, y a los educandos, si saben que este tiempo de estudio no es solo un derecho, sino un privilegio.
Las comunidades educativas tienen un papel fundamental, esencial en la construcción de la ciudadanía y de la cultura, afirmó Francisco, quien advirtió que se le debe enseñar a los jóvenes a no identificar un grado universitario como sinónimo de mayor estatus, dinero o prestigio social, sino como signo de mayor responsabilidad frente a los problemas de hoy.
Tras apuntar que esta Tierra la hemos recibido como herencia, como un don, como un regalo, remarcó que conviene preguntarnos cómo la queremos dejar, qué orientación, qué sentido queremos imprimirle a la existencia.
El Sumo Pontífice, quien llegó el domingo pasado a Ecuador como parte de una gira pastoral que incluirá a Bolivia y Perú, ya ofició sendas misas campales en Guayaquil y Quito, en las cuales exhortó a los feligreses a fortalecer la familia, y dejar a un lado las diferencias en aras de la unidad, respectivamente.
En su penúltimo día Ecuador, el visitante tiene también previsto reunirse con representantes de organizaciones sociales en la Plaza de San Francisco, en el centro histórico de Quito, y luego hacer una visita privada a la Iglesia de la Compañía de Jesús.
Mañana, antes de emprender viaje a Bolivia, el papa Francisco recorrerá un asilo de ancianos a cargo de las Hermanas de la Caridad, y se reunirá con el clero local en el santuario nacional de El Quinche, en el noreste de Quito.










