En México la urbanización detonó en el siglo XX con el crecimiento de las ciudades, las cuales se han insertado como un elemento fundamental de reestructuración de los espacios sociales, indicó el doctor Francisco Manuel Vélez Pliego, investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades «Alfonso Vélez Pliego» de la BUAP.
En el territorio nacional se identifican 56 zonas metropolitanas, pero se pretenden incorporar otras tres, sumando así 59; cinco son las más grandes y concentran al 32.7 por ciento de la población del país. Puebla es una de estas zonas, está conformada por 38 municipios de la entidad poblana y tlaxcalteca.
«Se habla de 38 jurisdicciones municipales, más de 570 localidades mayores de dos mil 500 habitantes y de 14 localidades mayores a 15 mil habitantes», mismas que son consideradas como lugares urbanos, explicó.
Varios estudios sobre esta zona metropolitana, buscan aterrizar un instrumento de metropolización sobre el ordenamiento territorial. «La idea del ordenamiento territorial supone tener una relación funcional llamada sistema de localidades, es decir, cada ámbito urbano tiene una relación económica y social con el resto para funcionar como un sistema integrado».
El Doctor en Sociología señaló que de ésta manera se tienen relaciones económicas con un centro dominante, en este caso la Ciudad de Puebla, y varias localidades dependientes con determinadas funciones y características, por ejemplo en Amozoc se encuentran ubicadas las agroindustrias y en San Pedro Cholula, el turismo.
No obstante, Vélez Pliego consideró la preservación de recursos estratégicos básicos en el desarrollo: agua, suelo y medio ambiente. En estos aspectos se incluye no acabar con la cubierta vegetal que permite la retención de agua.
Un elemento más, agregó, es el crecimiento de la población, debido a que en 100 años en Puebla se incrementó el número de habitantes; además de que creció en territorio: pasó de 10 a 230 kilómetros cuadrados.
Por otra parte, comentó que la metropolización presenta un patrón de crecimiento sociourbano dinámico y tendiente al desorden y la falta de sustentabilidad, especialmente en sus periferias.
Igualmente presenta enormes rezagos en dotación de servicios e infraestructura urbana básica, además de que la entidad responsable carece de recursos financieros y un adecuado margen legal.



