El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) pondera la trayectoria de la dramaturga Norma Román Calvo (1924- 2013), quien falleció este 28 de enero y cuya labor literaria la hizo acreedora a diversos reconocimientos, entre los que destacan el Premio de Plata TIAF de Toyama (1989), Japón, por Vuelo de Campanas; así como el Premio al Mérito Literario Juan Ruiz de Alarcón, otorgado por el gobierno del estado de Guerrero en 1998.
Al emitir su pésame, el también dramaturgo Tomás Urtusástegui calificó a Norma Román Calvo como «gran amiga, gran impulsora del teatro mexicano, excelente dramaturga y amante de la poesía, maestra de muchas generaciones de estudiantes de teatro de la Universidad. Muchos de los libros de teatro publicados se deben a su apoyo. Una enorme pérdida para cada uno de nosotros y para el teatro mexicano».
Doctora en Letras Mexicanas por la Universidad Nacional Autónoma de México, Norma Román Calvo se especializó en Teatro para Adolescentes y en Dramaturgia. Además, de ser traductora y una gran impulsora del teatro mexicano no solo escribiendo obras sino también llevando una labor docente. Asimismo, incursionó en otros géneros literarios como la narrativa y el ensayo.
Entre sus obras destacan Retablos mexicanos, La identidad del mexicano en el teatro de Hugo Argüelles, Este es el juego, Las patas de hilo, Escándalo en el paraíso, Cómo te quedó el ojo, Lucifer, En un lugar de la mancha, Los mimos parlantes, Junípero, juglar, Delgadina y la reina su madrina, Los encantos del relajo, El enigma del esqueleto azul, Más allá del mar, La piedra de la locura, y Pollo, mitote y casorio, además de colaborar en la televisión con Cuando ríe un mexicano.
Su creación fue reconocida con distinciones tales como el Premio a la Mejor Obra de Teatro (1971) por Este es el juego; Premio Salvador Novo (1984) por Escándalo en paraíso; Premio de Plata TIAF de Toyama, Japón (1989), por Vuelo de Campanas; Premio Medalla de Atenea (1994) por Delgadita y la reina su madrina; Premio al Mérito Literario Juan Ruiz de Alarcón (1998).








