La visita al Jardín Botánico Universitario (JBU) de la BUAP, es cada vez más interesante. A los espacios verdes se ha sumado el Jardín de las Mariposas, un lugar donde estos insectos encuentran las plantas que requieren para reproducirse y alimentarse.
A cielo abierto, para que puedan llegar las especies nativas y las que van de paso, se sembraron plantas con flores pequeñas y multicolores productoras de néctar y otras que les sirven de cobijo para reproducirse, informó Arturo Parra Suárez, responsable del área.
«Cuando se realizó el diseño de esta área, se acordó darle la forma de una mariposa; sobre el borde de las alas se colocaron las plantas para atraer a las mariposas adultas y en el centro las hospederas donde ovipositan, crecen las orugas y albergan las crisálidas», comentó el experto.
Este espacio es muy importante para la preservación de estas especies, que en las ciudades y en las zonas rurales, cada vez encuentran menos espacios para reproducirse, ya sea por el cambio el uso del suelo, la deforestación y el cambio climático.
Las mariposas son de los pocos insectos que tienen una metamorfosis completa de cuatro etapas. Esta empieza cuando la mariposa adulta se aparea y pone sus huevecillos que posteriormente se convierten en larvas, conocidos como oruga. Cuando ésta alcanza el tamaño adecuado, busca donde protegerse para seguir con su transformación de crisálida o capullo a mariposa.
Para cumplir con este ciclo de vida, requieren de plantas hospederas que se podrán apreciar en el Jardín, que si «lo visitamos con niños nos daremos cuenta que son los que más aprecian la naturaleza, indagan, preguntan y lo disfrutan», aseguró Parra Suárez.
La posibilidad de que una mariposa llegue a la edad adulta es de una entre cien. La tasa de mortandad se debe a sus enemigos naturales a los que sirven de alimento como son: arañas, lagartijas, avispas, hormigas y aves, entre otras, además de los químicos y pesticidas que se utilizan para contrarrestar plagas.
El Jardín de las Mariposas tiene alrededor de 300 metros cuadrados, que se puede localizar fácilmente por su diseño, colorido de las plantas de la región y los artrópodos que en colores, verde, amarillo, café, naranja, rojo y otros, revolotean alrededor del área.
La visita a este espacio que se encuentra frente al lago interno, forma parte del recorrido que se hace por el JBU, donde los asistentes podrán conocer a la mariposa en sus distintas etapas. En los estudios que se hacen de este insecto, se han detectado por lo menos doce especies nativas que se espera se incrementen con el tiempo.









