Vanessa Luna Moreno.-
A los Grupos Culturales Nacionales del Movimiento Antorchista se nos encomendó, una vez más, la tarea de llevar el arte y la cultura al pueblo trabajador. Como integrante del Ballet Nacional del Movimiento Antorchista tuve la oportunidad de participar en una gira por el estado de Chiapas, misma que iniciamos el 6 de mayo, para acercar un programa cultural completo a comunidades humildes, en donde pocas veces tienen acceso a espectáculos de esta magnitud.
Nuestro programa incluía danza, música y teatro, que fue preparado con dedicación y disciplina para presentarse en lugares donde las condiciones son difíciles, a pesar de las largas horas de traslado, el cambio de clima y el desgaste físico, cada integrante del grupo mantuvo firme su compromiso de brindar un trabajo digno y de calidad, entendiendo en cada función que el arte también es una forma de acompañar, educar y dar esperanza al pueblo.
La gira coincidió con un momento complicado para la organización en Chiapas, pues uno de sus dirigentes fue acusado injustamente y privado de su libertad sin pruebas suficientes. Este hecho indignó profundamente a quienes conocemos el trabajo que el Movimiento Antorchista realiza diariamente en favor de las comunidades más necesitadas. Apesar de eso, la respuesta del pueblo organizado fue firme y solidaria, nuestra presencia en las colonias y en las actividades realizadas durante esos días también representó una forma de respaldo fraterno y de protesta, demostrando que el pueblo está unido y dispuesto a levantar la voz cuando se comete una injusticia. Afortunadamente, después de las movilizaciones y de la presión social, nuestro compañero fue liberado.
Durante las presentaciones culturales y las actividades de apoyo, tuvimos la oportunidad de asistir, por medio de una invitación, a un programa de Canal 13 en Chiapas, donde se nos abrió un espacio para difundir el trabajo artístico que realiza el Movimiento Antorchista. Fue una experiencia importante ya que permitió mostrar que detrás de cada presentación, existen horas de preparación, disciplina y esfuerzo de jóvenes artistas que creen firmemente en la cultura como herramienta de transformación social, dando a dar a conocer la importancia de acercar el arte a los sectores populares y de demostrar que la cultura no debe ser un privilegio de unos cuantos, sino un derecho para todos.
Sin duda, una de las experiencias más conmovedoras de esta gira fue observar la reacción del público durante cada función. Como bailarina, es difícil describir lo que se siente estar sobre el escenario, pasar de ver un punto fijo a mirar los rostros de la gente mientras el programa avanza, los niños dejaban de jugar para observar atentos cada número, los padres de familia sacaban sus teléfonos para captar ese momento, los aplausos no tenían fin después de cada “¡Sí, señor!”, al finalizar una canción del Mariachi Nacional, de cada grito del “¡eh!”, por los bailarines, o cuando personajes como “La Pascuala” aparecían en escena y con unos cuantos diálogos robaba el show por completo. Ver las sonrisas y carcajadas del público llenaban por completo el lugar.
En varias ocasiones me cambiaba de vestuario lo más rápido posible solamente para acercarme al escenario y contemplar nuevamente esa escena, aunque ya había lo he visto una y otra vez. Cada presentación se sentía distinta al ver sus miradas llenas de alegría y el agradecimiento que expresaban con aplausos sinceros.
Experiencias como ésta me hicieron comprender aún más la enorme importancia de la cultura dentro del Movimiento Antorchista, donde no se trata únicamente de presentar números artísticos, sino de llevar un mensaje de unidad, conciencia y esperanza a quienes más lo necesitan. El arte tiene la capacidad de unir al pueblo, de hacerlo reflexionar y, por qué no, hacer que más gente se adentre en el ámbito cultural y artístico que promueve la organización y en un futuro sus hijos sean grandes artistas para que también muestren y ofrezcan su arte al pueblo trabajador en medio de las dificultades que se viven al día.
Haber sido parte de esta gira en Chiapas fue para mi una experiencia profundamente conmovedora e inolvidable.













