
En el mundo hay millones de especies de ácaros e insectos que aún no se conocen o no han sido estudiados, los cuales tienen una gran capacidad de adaptabilidad al medio ambiente, lo que ha permitido su permanencia en el planeta durante miles de años, reconoció la doctora Teresa Quintero Martínez, profesora investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria de la UNAM.
Durante el XLVII Congreso Nacional de Entomología y Primer Congreso Latinoamericano de Acarología que se lleva a cabo en el Complejo Cultural Universitario de la BUAP, la especialista destacó la importancia que tiene el conocer el comportamiento de estas especies y su impacto en la salud de las personas, plantas y animales.
Ante estudiantes, académicos e investigadores de 15 países de América Latina, Europa y Norteamérica, invitados por la Escuela de Biología de la BUAP y las sociedades Mexicana de Entomología y Latinoamericana de Acarología, la académica señaló que se calcula que existen alrededor de un millón de especies de ácaros y cinco millones de insectos.
El impacto que tienen estas especies en la salud humana y animal es muy serio ya que pueden ser causantes de alergias respiratorias, Leishmaniasis, miasis, sarna, fiebre de Choix, además de portadores de enfermedades muy serias como el mal de Chagas y Dengue, entre otros.
En su plática «Ácaros e insectos en la parasitología y su relevancia», la Doctora en Ciencias aclaró que hay especies de insectos que son benéficos como las abejas, que también sufren el impacto de los ácaros como el varroa, que provoca su muerte y la reducción en la producción de miel.
Aunque la genética y la biología molecular son herramientas fundamentales para el control de las poblaciones dañinas, también deben seguir siendo la descripción de cada una de las especies, porque cada vez se encuentran nuevas variedades como la Raillietia Caprae que se detectó en el oído de las cabras.
Están también las garrapatas que afectan al ganado, reducen la producción de leche y carne y dañan la piel del animal, pero también se pueden adherir a la piel de las personas; cuando esto pasa, advirtió Quintero Martínez, deben ser retiradas con cuidado y hacer estudios para ver los daños en la salud, porque son portadores de bacterias.
Los ácaros son insectos muy pequeños, dentro de los más comunes están los del polvo; otros se adhieren a la piel de perros y gatos, por lo que no es conveniente que las personas asmáticas tengan mascotas.
Este Congreso, donde participan ponentes de diversas universidades, institutos de investigación, empresas, organismos públicos y privados, fue inaugurado por el Director General de Relaciones Internacionales e Intercambio Académico, José Ramón Eguíbar Cuenca, quien a nombre del Rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez, resaltó el beneficio que tendrán los estudiantes al escuchar a especialistas nacionales e internacionales.
Reconoció que las enfermedades transmitidas por vectores sigue siendo un problema de salud en México; la tripanosomiasis es algo que preocupa a las comunidades que han visto incrementar padecimientos causados por ácaros e insectos, que se han adaptado a las nuevas condiciones generadas por el calentamiento global.
Por su parte, la presidenta de la Sociedad Mexicana de Entomología, Edith Estrada Venegas, destacó el reto que tienen los investigadores ante la problemática de salud que viven los países y lo importante de intercambiar experiencias para lograr una solución.
El director de la Escuela de Biología, Alejandro Cebada Ruíz, al dar la bienvenida los asistentes, comentó el resultado que obtuvieron en el pre-congreso, donde académicos de diferentes países ofrecieron cursos y talleres a los estudiantes de Puebla, México y diversos países de América y Europa.



