Katmandú.- El intenso período lluvioso e inundaciones agravan la situación humanitaria en Nepal, país asiático impactado por fuertes terremotos el 25 de abril y 12 de mayo pasados, advirtieron hoy organizaciones humanitarias.
Según un comunicado de la Cruz Roja Española, la llegada de la época de monzones (junio a septiembre) afecta sobre todo a familias vulnerables, que aún lidian con los efectos de los devastadores movimientos telúricos y sufren carencias de todo tipo.
Entre los problemas más acuciantes para la población se encuentran la necesidad de suministro de agua potable a alrededor de un millón de personas, saneamiento básico y construcción de alojamientos, indicó.
Consideró, asimismo, la existencia de necesidades en materia educativa, luego de que siete mil 800 escuelas y más de 32 mil aulas resultaran destruidas o gravemente dañadas por los sismos.
De acuerdo con cifras globales de organizaciones humanitarias, tras los terremotos más de nueve millones de personas requieren de asistencia humanitaria.
A ese desolador panorama se agrega el que 1,4 millones carecen de alimentos y 2,8 millones son desplazados internos.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) llamó la víspera a incrementar el apoyo internacional para la reconstrucción de Nepal.
Resulta necesario centrar los esfuerzos en la protección de los seres humanos más pobres y vulnerables, exigió el director para Asia y el Pacífico de esa agencia especializada, Haoliang Xu.
Los terremotos de abril y mayo pasados en territorio nepalí, respectivamente de 7,8 grados de magnitud y 7,3 grados, dejaron un saldo de unos nueve mil muertos y enormes daños materiales.










