Por Mino D’Blanc
Apolonia Lapiedra, la reconocida actriz española de cine porno, visitó la ciudad de Puebla para ofrecer una conferencia con los representantes de los diferentes medios de comunicación y para realizar un tour en diferentes puestos de revistas de la ciudad, dando autógrafos y tomándose fotografías con sus seguidores y con las personas que compraron la revista.
Dijo sentirse orgullosa de que la edición en la que es portada de la reconocida revista del conejito, sea la que más se ha vendido durante lo que va del año.
Aseveró que la gente debe dejar de ver la industria cinematográfica del tipo de películas en las que ella participa como un tabú. De hecho, cuando el que esto escribe le preguntó sobre lo que pensó y lo que sintió cuando realizó su primer trabajo en cine porno, Apolonia mencionó que quiso hacer siempre, desde más joven; que no le generó ningún temor, ya que el sexo es una actividad natural que realizan todas las personas y que realmente lo que opinarán de ella, malo o bueno, le tenía sin cuidado. De hecho, en palabras propias, considera que rompió con el estigma del sexo, ya que su familia es católica. Además, aseguró que su incursión dentro del cine porno le ayudó a desarrollar más su sexualidad.
También habló sobre la “actuación” en el cine porno, haciendo referencia de que en el Teatro los actores deben dar vida a otra persona que no son ellos. En este género de cine se mezcla la ficción con la realidad, pues los actores que participan deben de interpretar a un personaje, por lo que deben de la mejor manera adaptarse para grabar una buena película. “No todo es ficción al momento de grabar una escena de sexo, pues siempre se involucra lo que uno siente en un treinta por ciento”.
Al cuestionarle de por qué la gente no debe “asustarse” de este tipo de películas, comentó: “¿Quién no ha visto un video de cine para adultos? Las personas tenemos sexo y eso es así; y al fin y al cabo, viéndolo o no, solo con la mente ya pueden hacer sus cositas”.
Agradecemos a José Luis Amador, coordinador de prensa de “Playboy México” y al periodista Mario Juárez Marín, las atenciones otorgadas para la realización del trabajo periodístico.




