La Fórmula 1 continúa afinando detalles de su nueva reglamentación técnica y deportiva para 2026, y uno de los cambios que podría implementarse de forma inmediata es un nuevo sistema de luces traseras de diferentes colores en los monoplazas. La FIA y la categoría estudian introducir esta medida desde el próximo Gran Premio de Canadá, con el objetivo de ofrecer información visual más clara a los pilotos durante las carreras.
Actualmente, los autos de la F1 ya cuentan con luces LED traseras para indicar ciertas condiciones, principalmente relacionadas con lluvia o recuperación de energía. Sin embargo, la nueva propuesta ampliaría significativamente su función mediante el uso de distintos colores, como morado, azul y amarillo; para comunicar el nivel de despliegue energético del monoplaza que circula delante. Esto permitiría que el piloto perseguidor anticipe posibles reducciones repentinas de velocidad.
Dicha medida surge tras varias preocupaciones generadas por el llamado superclipping, fenómeno que ocurre cuando un monoplaza agota parte de su energía eléctrica y pierde velocidad de forma abrupta en plena recta. Esta situación ya provocó momentos de riesgo en las primeras carreras del año, siendo uno de los casos más comentados el incidente entre Franco Colapinto y Oliver Bearman en Suzuka, donde el británico terminó contra las barreras tras intentar esquivar a un coche que desaceleró inesperadamente.
La idea de contar con luces traseras de distintos colores habría recibido comentarios positivos, especialmente entre pilotos y equipos, quienes consideran que una señal visual más precisa podría evitar accidentes y mejorar la lectura estratégica durante los adelantamientos. Además, esta innovación encaja con la creciente importancia de la gestión energética en la nueva era híbrida de la categoría.
Aunque todavía no existe confirmación oficial sobre su debut, la posibilidad de estrenarlo en el GP de Canadá refleja la rapidez con la que la FIA busca responder a problemas detectados en el arranque de temporada. De aprobarse, sería una de las primeras modificaciones reglamentarias introducidas sobre la marcha en 2026.










