Naciones Unidas.-China rechazó hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU que la República Popular Democrática de Corea figure en la agenda del órgano, lo cual fue solicitado por algunos países bajo el argumento de supuestas violaciones de los derechos humanos.
Estamos en contra porque el Consejo tiene la función de mantener la paz y la seguridad internacionales, pero no es el encargado de los temas de derechos humanos, sobre todo cuando estos se manipulan, advirtió la representación de Beijing en el foro.
De acuerdo con la delegación china, encabezada por el embajador Liu Jieyi, el órgano de 15 miembros debe respetar sus responsabilidades.
La situación en la península coreana sigue siendo compleja y sensible, por lo que debemos centrarnos aquí en discutir cuestiones de no proliferación y de impulso al diálogo para reducir las tensiones, precisó.
El Consejo de Seguridad se reunió este lunes en respuesta a una carta enviada a su presidencia rotativa, Chad, por Australia, Chile, Estados Unidos, Francia, Jordania, Lituania, Luxemburgo, Ruanda, Sudcorea y Reino Unido.
Esos miembros del Consejo argumentaron «preocupación por la gravedad de las violaciones de los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea, reflejadas en el reporte de una comisión creada por el Consejo de Derechos Humanos».
Para China, semejante postura no ayuda de cara a avanzar en el diferendo de la península, en el cual son protagonistas de un lado Pyongyang y del otro Sudcorea y su aliado Estados Unidos, que mantiene una fuerte presencia militar en la región.
Debemos evitar cualquier paso que pudiera escalar las tensiones, y en ese sentido esta reunión solo podrá traer daños y nunca beneficios, señaló el gigante asiático.
A propósito de la citada misiva, el embajador norcoreano ante la ONU, Ja Song Nam, condenó de manera enérgica lo que calificó de manipulación contra Pyongyang.
«El llamado asunto de los derechos humanos en mi país es políticamente fabricado, y por tanto carece de relevancia regional e internacional en materia de paz y seguridad», alertó en una carta enviada a la presidencia del Consejo de Seguridad.
Ja estimó en la misiva que las torturas cometidas por Estados Unidos bajo la administración de George W. Bush (2001-2009), reflejadas en un reciente informe del Senado, sí constituyen crímenes que merecen atención.
Los abusos de la CIA fueron practicados a nivel mundial en el más brutal estilo medieval y representan graves violaciones de los derechos humanos, subrayó.









