Ceci Flores Armenta, fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, acusó a la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Sinaloa de revictimización y de presionar para limitar las jornadas de búsqueda a horario de oficina.
En un comunicado publicado en su cuenta de X, la activista indicó que ayer personas buscadoras realizaron un hallazgo de indicios considerados relevantes, localizados gracias a una llamada anónima en Cubiri de Pórtelas, Sinaloa.
Sin embargo, en la misma publicación, manifiestó su indignación por el trato recibido por parte del personal adscrito a la zona norte de la Comisión de Búsqueda.
Flores sostuvo que, durante la diligencia, las familias buscadoras fueron revictimizadas, ofendidas y tratadas con falta de sensibilidad, al punto de poner en duda su experiencia y los años de búsqueda de sus seres queridos.
Denunció que el personal de la Comisión afirmó, sin sustento, que los restos localizados correspondían a un animal.
El comunicado advierte que resulta inaceptable que las autoridades pretendan limitar o presionar las jornadas de búsqueda argumentando cuestiones de horario.
Asimismo, Flores subrayó que las familias no tienen hora de salida cuando están en el campo y que su búsqueda no está sujeta a un horario de oficina.
“Nosotros no buscamos por obligación laboral ni cumplimos un horario de oficina; buscamos por amor, por necesidad y por el derecho que tenemos de encontrar a quienes nos fueron arrebatados.
“Ese tipo de expresiones y actitudes no solo minimizan nuestro trabajo, sino que representan una falta de respeto hacia las familias que día tras día recorremos cerros, ríos, brechas y fosas con la esperanza de encontrar a quienes nos hacen falta”, señaló.
El colectivo exigió respeto, sensibilidad y profesionalismo, y hace un llamado al gobernador de Sinaloa y a la titular de la Comisión de Búsqueda, Karina Elizabeth Márquez Calderón, para que el personal reciba capacitación en derechos humanos y trato digno hacia las familias buscadoras.
“Ese tipo de expresiones y actitudes no solo minimizan nuestro trabajo, sino que representan una falta de respeto hacia las familias que día tras día recorremos cerros, ríos, brechas y fosas con la esperanza de encontrar a quienes nos hacen falta. Nuestra experiencia ha sido construida con dolor, esfuerzo y cientos de jornadas de búsqueda; merece ser escuchada, respetada y tomada en cuenta.
Las familias buscadoras no somos el problema. Somos quienes, ante la falta de resultados suficientes, hemos tenido que salir al monte con nuestras propias manos para hacer el trabajo que durante años quedó pendiente”, añadió.
Flores concluyó que las familias buscadoras no son el problema, sino quienes han tenido que salir al monte para hacer el trabajo pendiente y exigió respeto, sensibilidad y profesionalismo, y reitera que la lucha continuará hasta encontrar a sus seres queridos.
“Exigimos respeto, sensibilidad y profesionalismo. No buscamos objetos; buscamos a nuestros hijos, hijas, hermanos, hermanas, padres, madres y a todos nuestros seres queridos desaparecidos.
“Nuestra lucha continuará hasta encontrarles. Ninguna actitud de indiferencia, revictimización o descalificación detendrá la fuerza de quienes buscamos con el corazón”, aseveró.












