Manuel Herrera Vega, Presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos, respaldó la decisión de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Gobierno de la República, a través de la CONASAMI, para establecer un solo salario mínimo en todo el territorio mexicano, de 70.10 pesos.
“A pesar de que las condiciones económicas actuales no son las más favorables para nuestras empresas, el sector industrial mexicano confía y trabaja todos los días para incrementar el dinamismo de nuestra economía, y en ese sentido hemos decidido coadyuvar con autoridades y trabajadores para confirmar la homologación de las áreas geográficas y establecer juntos un salario mínimo en todo el territorio mexicano”, apuntó el líder de los industriales del país.
La industria mexicana, recordó el Presidente de CONCAMIN, es el sector que una mayor cantidad de empleos aporta en todo el país. Tan sólo en el transcurso del año el sector industrial generó más de 361 mil nuevos empleos en el sector formal de la economía, cifra que representa el 75% de las plazas registradas ante el IMSS.
Para Manuel Herrera Vega “la estabilidad macroeconómica prevaleciente en nuestro país nos permitirá realizar estos ajustes, pero por otra parte estamos plenamente conscientes que para impulsar incrementos salariales éstos deben ir directamente relacionados con la productividad en todo el territorio mexicano: si las empresas crecen también aumenta el poder adquisitivo de sus trabajadores”.
“Es por ello que CONCAMIN impulsa entre los diversos sectores de la sociedad el establecimiento de una Gran Alianza por una Política Industrial, que defina e integre diversas políticas públicas orientadas a impulsar un mayor dinamismo de nuestro mercado interno y las capacidades exportadores de las empresas mexicanas a través del impulso a la innovación y el encadenamiento productivo con inclusión de pymes, así como mayores oportunidades de crecimiento para nuestro capital humano,” afirmó.
Según cálculos del Consejo Nacional de Población, en el año 2020 los mexicanos en edad de trabajar (15 a 64 años) serán 84.17 millones, dos terceras partes de la población total. El hecho de que exista una mayor población en edad de trabajar que dependiente exige una economía en crecimiento y recursos humanos bien preparados en las distintas habilidades y competencias que requieren el mercado laboral y la planta productiva mexicana.
“México cuenta con un bono demográfico que representa una extraordinaria oportunidad, pero al mismo tiempo es una gran responsabilidad para toda la sociedad. Por ello, a través de esta Gran Alianza queremos colocar al talento de nuestro capital humano en el centro del progreso mexicano. Es nuestra principal ventaja competitiva, nuestro gran valor agregado como nación”, concluyó el líder de los industriales del país.









