Washington.- Las cortes migratorias en Estados Unidos se encuentran hoy atascadas ante la carencia de jueces para atender los miles de casos pendientes de revisión y posible deportación del país.
El problema es que a lo largo de esta nación norteña existen solo 222 jueces migratorios para atender casi 431 mil 500 casos, explicó Dana Leigh Marks, la presidenta de la Asociación Nacional de Jueces Migratorios.
Eso significa que cada juez debe resolver en promedio mil 943 casos, indicó Marks en un reportaje publicado por BBC Mundo y reproducido por l diario digital californiano La Opinión. Desde afuera es casi imposible saber que en edificios sin identificación, como el ubicado en Arlington, Virginia, a un paso de esta capital, se resuelve el futuro de miles de personas, entre ellas los menores no acompañados de Centroamérica que protagonizaron el año pasado una crisis en la frontera mexicano-estadounidense, indicó la fuente.
Si bien los arribos de niños sin compañía de sus padres disminuyó, según el gobierno, la crisis se trasladó a las 59 cortes migratorias del país que deben resolver el estatus de los inmigrantes.
En la corte de Arlington, por ejemplo, un indocumentado salvadoreño salió con su nueva audiencia para el 2 de mayo de 2018.
La presencia en ese lugar de apenas cuatro jueces para 19 mil 471 casos pendientes implica que haya programadas citas hasta noviembre de 2019, confirmaron algunos funcionarios.
Para solucionar tal atolladero, la administración del presidente Barack Obama ha intentado contratar más jueces y mejorar la eficiencia de las cortes, pero las propuestas migratorias enfrentan una reacia oposición republicana.
Demócratas y republicanos protagonizan una encarnizada batalla legal en el Congreso después que en noviembre del año pasado, Obama dictó una orden relacionada con el programa de Acción Diferida (DACA), el cual protege de la deportación a jóvenes inmigrantes que llegaron a esta nación norteña cuando eran niños (dreamers) y cumplen otros requisitos adicionales.
El DACA postergará por tres años su expulsión y les permitirá obtener un permiso de trabajo temporal.
Sin embargo, el 16 de febrero, el juez de distrito de Texas, Andrew Hanen, decidió congelar las órdenes del gobernante, destinadas a posponer la deportación de unos cinco millones de indocumentados.
Al mismo tiempo, Hanen otorgó tiempo a una coalición de 26 estados de la Unión para imponer una demanda dirigida a eliminar definitivamente dichas provisiones.
Días atrás, la Casa Blanca interpuso una demanda legal para impugnar el dictamen del magistrado Hanen ante la corte federal de apelaciones del Quinto Circuito, situada en Nueva Orléans, estado de Louisiana.
De acuerdo con cifras oficiales, desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2009, la administración del presidente Obama ha deportado a más de dos millones de personas sin documentación, una cifra record en la historia del país.




