Bagdad.- Miles de iraquíes se manifestaron hoy en esta capital para condenar la agresión de Arabia Saudita contra Yemen, mientras en Irán la repulsa de autoridades diplomáticas y diputados exigió también el cese de los bombardeos aéreos.
La movilización en Bagdad se extendió por numerosas calles de la ciudad con banderas iraquíes y yemenitas, pancartas y consignas que reclamaban poner fin de inmediato a la denominada Operación Tormenta Al-Hazm (Decisiva) que ya ha causado más de un centenar de muertos entre la población civil.
El diputado del bloque Fadhila Akeel Fahim también urgió al Gobierno del primer ministro Haider Al-Abadi a pronunciarse con firmeza por el cese de las acciones militares contra los insurgentes del movimiento chiita Ansar Allah.
Los bloques políticos se reunieron el domingo para definir una postura respecto a la situación en Yemen y algunos justificaron al reino wahabita y sus aliados como paradigmas de la lucha contra el terrorismo, pero la mayoría consideró injusta la intervención bélica, recordó Fahim.
Asimismo, el vicecanciller iraní para Asuntos Árabes y Africanos, Hossein Amir-Abdollahian, expresó hoy su profunda preocupación sobre la operación saudita en Yemen y la consiguiente debacle humanitaria que provocará, por lo que exhortó a agotar medios políticos para resolver la crisis.
La cancillería iraní señaló que Amir-Abdollahian fijó la postura de Teherán durante una reunión con el ministro de Relaciones Exteriores de Qatar, Khalid al-Attiyah, durante un encuentro paralelo a la III conferencia internacional de donantes para Siria, que sesionó hoy en Kuwait.
Puntualizó que la inseguridad en la región del golfo Pérsico conduce al crecimiento del extremismo y el terrorismo, de ahí que Riad debe detener cualquier intervención militar contra Sanaa y retomar los mecanismos del diálogo político.
El relator de la Comisión de Política Exterior y Seguridad Nacional del Majlis (parlamento) iraní, Hossein Naqavi-Hosseini, demandó también una acción enérgica de la comunidad internacional para frenar los bombardeos aéreos iniciados el 26 de marzo contra los insurgentes chiitas yemenitas.
Arabia Saudita verá las consecuencias de sus ataques aéreos contra Yemen, vaticinó Naqavi-Hosseini al llamar al fin de la interferencia del reino wahabita en la región, una práctica que atribuyó al temor a oleadas del despertar islámico que se ha expandido por la zona.









