CU: hacia una ciudad sustentable y armónica, con el plan maestro

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Además de considerar intervenciones en edificios estratégicos, el Plan Maestro para la Sustentabilidad de Ciudad Universitaria busca proteger el medio ambiente y garantizar que ésta -el segundo gran espacio arbolado con gran diversidad de especies de la capital- sea una ciudad sustentable y armónica.

Con el fin de asegurar la sustentabilidad de la zona en los próximos 20 años, se establecen entre otras medidas el uso restringido de vehículos y el «Hoy no circula», no construir más edificios en la zona académica 1, mantenimiento preventivo en la planta física existente, uso de la bicicleta, ahorro de energía, utilización de energías renovables, programa de mantenimiento de la infraestructura hidráulica, captura de aguas pluviales, reforestación, monitoreo del aire, educación ambiental en la currícula y tratamiento de aguas residuales, entre otras.
Más de 40 años de historia
Ciudad Universitaria de la BUAP fue una de las diez primeras de América Latina. Construida sobre una superficie de 102 hectáreas, abrió sus puertas en 1969 con 39 edificios y una capacidad para albergar a 8 mil estudiantes. Hoy aloja a casi la mitad del total de la población estudiantil de la Institución y 211 edificios que representan el 45.97 por ciento del total de metros cuadrados.
A la fecha hay un índice de superficie edificada por alumno de 7.3 metros cuadrados -similar al que existe en la UNAM-, que supera el establecido por el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuela: 6 metros cuadrados por alumno.
De acuerdo con las proyecciones de crecimiento de la población estudiantil, estimada en una tasa promedio del 6 por ciento anual, hacia el 2020 se requerirían 18 hectáreas más. Para absorber el incremento de la matrícula de las unidades académicas ubicadas actualmente en CU, se necesitaría un promedio de 11 mil metros cuadrados anuales de construcción. Ante ello, es necesario pensar en espacios alternos para albergar la demanda de nueva oferta académica.
El diagnóstico
La Dirección General de Obras de la BUAP, que elaboró el Plan Maestro para la Sustentabilidad de CU, establece que en la denominada zona académica 1 no deberá construirse ningún edificio más, para mantener el equilibrio entre espacios construidos y espacios libres, así como el tránsito y funcionalidad para los usuarios.
«En esta zona quedará estrictamente prohibido la construcción de obra nueva, pues con base en la normatividad debe haber un máximo de 40 por ciento de área edificada, y hoy la ocupación está por encima: 44 por ciento. Por ello no es pertinente seguir incrementando dicho porcentaje, exceptuando remodelaciones de espacios existentes que no impacten», señaló el titular de la dependencia Manuel Sandoval Delgado.
Mientras que en la zona académica 2, al ser una zona nueva, planificada y ordenada desde su recuperación, el área de ocupación actual es de 20 por ciento, por lo que aún se cuenta con áreas de reserva para la construcción de futuros edificios, como la ampliación del Laboratorio Biomolecular en su segunda etapa, la segunda y tercera etapa del Círculo Infantil y un edificio más que será destinado para uso académico cultural, de varias unidades académicas.
Con relación a los edificios existentes, de las zonas académicas 1 y 2, para mantener su vigencia como espacios funcionales, se recomienda un mantenimiento preventivo en los espacios que así lo requieran y optimizar los espacios académicos.
Hacia la sustentabilidad de CU
«Es fundamental que el futuro de Ciudad Universitaria quede perfectamente normado, para hacer de ésta una ciudad sustentable y armónica entre su planta física edificada y sus áreas libres», consideró Sandoval Delgado.
Para lograr tal fin, entre muchas acciones se establecen: en edificios nuevos, utilizar entre 12 y 48 por ciento menos de energía que el promedio para edificios, en existentes reducir el uso de energía entre 8 y 44 por ciento, prender luces externas sólo para seguridad, reducir el efecto de isla térmica, cubrir 50 por ciento de superficies duras con sombra de árboles, paneles solares y usar energía renovable.
Asimismo, reducir el uso de automóviles, establecer un día de «Hoy no circula», incluir accesos de bicicletas en todas las zonas del campus y en los alrededores, disminuir el uso y contaminación de agua, tratar aguas grises, negras, así como escurrimientos de aguas pluviales en el campus, impulsar un programa de mantenimiento de la infraestructura hidráulica, sembrar árboles nativos, mantener espacios abiertos naturales, establecer el programa de reforestación y mantenimiento de la vegetación arbolada con personal capacitado y apoyo de la comunidad universitaria.
Además, poner en marcha el programa de monitoreo de la calidad del aire y un centro de acopio para reciclaje y re-uso de residuos sólidos, e impulsar un Lobobus tipo tranvía no contaminante.
A más de cuarenta años de su fundación, CU está prácticamente cubierta de construcciones distribuidas en aulas, laboratorios, centros de investigación, espacios de convivencia estudiantil, instalaciones deportivas y dos reservas ecológicas, desarrollo que se ha incrementado de manera sustancial en los años recientes, tanto en número de edificios como en metros construidos.
Hoy CU alberga a casi la mitad de la población estudiantil y de los edificios que conforman la plata física de la Institución. Así también, al mayor número de programas académicos con 15 unidades que en conjunto imparten 47 programas de licenciatura y de posgrado; cuatro institutos de investigación y ocho dependencias de apoyo.
De cara a la sustentabilidad, el futuro ha sido trazado.