El coordinador del PRD en el Senado de la República, Miguel Barbosa Huerta, consideró que el Congreso de la Unión debe actuar con mucha sensibilidad en el proceso de modificación a la Ley General de Víctimas, y atender de maneara prioritaria los planteamientos que para este fin realice el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.
«Para el PRD no es nuevo acompañar al movimiento de Javier Sicilia, sino que forma parte de nuestra línea política». Sostuvo que esta posición no implica renunciar al derecho de proponer modificaciones al proyecto una vez que se establezca el debate.
Barbosa Huerta aseguró que para el Grupo Parlamentario del PRD es prioridad la atención a las vÍctimas, «por lo cual en el proceso de reforma a la ley en esta materia apoyaremos los cambios que posibiliten su aplicación».
El también Presidente del Instituto Belisario Domínguez señaló que el Congreso mexicano tiene un compromiso que saldar con las personas que han sufrido los daños causados por la delincuencia y el crimen organizado, que en los últimos seis años «aumentó a niveles inimaginables y la respuesta del gobierno fue ineficaz».
El senador Miguel Barbosa comentó que la Ley General de Víctimas contiene elementos positivos, entre ellos, que se establece un catálogo de derechos reconocidos a las víctimas, y se incorporan medidas para restablecer el ejercicio pleno de sus derechos, como el recibir ayuda, asistencia y atención para ellas y sus familiares, por parte del Estado.
Además, se les reconoce a las víctimas el derecho a ser tratados con humanidad y respeto a su dignidad; a conocer la verdad sobre el delito que han sufrido, así como a la impartición de justicia y a la reparación del daño.
Señaló que una vez conocidas las propuestas para modificar este ley, «las senadoras y senadores del PRD, como lo hemos hecho en otras ocasiones, atenderemos las voces que expresen diversos puntos de vista y actuaremos con responsabilidad y sensibilidad».
Reiteró su llamado a acompañar las causas del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, que es la parte más sentida de lo que ha sido el combate contra las mafias del crimen organizado y los daños colaterales de esta guerra, que son las víctimas.
«El Congreso de la Unión pasado atendió la demanda ciudadana que se expresó en las calles y después en los diálogos y compromisos del Castillo de Chapultepec. Ahora corresponde a nuestra legislatura definir una reforma para el perfeccionamiento de esta ley», concluyó.




