Efectivamente el domingo uno de julio del 2018 los mexicanos decidieron ponerle punto final a lo mismo, se atrevieron a darle vuelta al viejo camino e iniciar uno nuevo que los llevará sin duda a cosas mejores.
El uno de julio más de 53 millones de mexicanos que decidieron ir a las urnas, sin saberlo se pusieron de acuerdo para poner fin a dos partidos políticos que venían gobernando al país desde hace 90 años, dos partidos que se habían adueñado del país y hacían lo que querían.
El uno de julio del 2018 los mexicanos que fueron a las urnas dijeron ya no mas PRI, ya no más PAN, ya no malos gobiernos, ya no más corrupción ya no más abusos del poder, ya no más violación de los derechos humanos, ya no más injusticias, ya no más excesos del poder, ya no más mentiras, ya no más manos libres para los monopolios que controlan todo.
Ese fue el mensaje que nos dieron esos millones de mexicanos que votaron el uno de julio. Eso fue lo que expresaron en las urnas, un rechazo total al estado de cosas, un rechazo a las imposiciones, a las decisiones tomadas desde el poder.
No es que es esos 53 millones de mexicanos hayan descubierto un nuevo mundo, no, pero optaron por esa nueva opción que se les ofrecía y que es lo único que se le reconoce al sistema, haber dado la posibilidad de que por la vía del voto los ciudadanos se expresaran.
Esos más de 53 millones de mexicano no desaprovecharon la oportunidad que se les ofrecía, era hoy o nunca, tenían la opción de continuar con lo mismo o de buscar una mejor opción, y decidieron, y vaya que decidieron.
Esos millones de valientes mexicanos le pusieron punto final a los dos partidos representantes de la derecha y optaron por tomar otra vertiente, y es la que les ofrecía el Movimiento de Regeneración Nacional.
Ahora sí que como a los santos, los mexicanos se encomendaron a Morena como tabla de salvación, y esperan que no les falle, que les cumpla cada una de las promesas de campaña.
Esos millones de mexicanos entregaron su corazón a Morena, le entregaron el poder en todo, le entregaron no sólo la presidencia de la república sino el Congreso federal, la mayoría de los congresos estatales, le entregaron el poder completo.
Esos más de 53 millones de mexicanos le dijeron a Morena, te entregamos el poder porque creemos en ti, y te pedimos no nos falles, cumple lo que prometiste, cumple tus palabras, “no mentir, no robar, no traicionar”.
El pueblo de México ya cumplió entregando el poder a esa nueva opción, ahora esa nueva opción debe de cumplir al pueblo de México.
Hay esperanza de que venga para México una nueva etapa en su historia, hoy dio un gran paso al lograr que por la vía democrática se dé el relevo, el cambio de gobierno. México es noticia mundial porque en relativa paz se realizó la elección más importante de su historia, con eso para empezar ya ganamos.
Lo que viene es un trabajo intenso del nuevo gobierno y sociedad para realizar los cambios paulatinos en todas las áreas y sectores con el único fin de que las cosas mejoren para todos.
En esta histórica elección todos ganamos, los ricos y los pobres, los grandes y pequeños empresarios, todos los hombres y mujeres de México, todos.
Y no se trata de que ahora vengan las venganzas, no, como ha dicho López Obrador, no soy vengativo, viva la paz y la concordia, sólo habrá justicia para todos, progreso para todos, oportunidades para todos, paz para todos, trabajo para todos, salud, vivienda y educación para todos.
De eso se trata el cambio, no fue el voto para quítate tú para ponerme yo, no se trata de ambiciones de poder, se trata de cambiar y mejorar las cosas.
Se espera que en el nuevo gobierno haya un capitulo especial para el medio ambiente y el campo por ser sectores estratégicos en México y el mundo, simplemente ahí está la vida, el futuro de las generaciones.
Andrés Manuel López Obrador deberá integrar un gran equipo de gobierno, un grupo de mexicanos capaces, mexicanos que nos recuerden a los grandes hombres y mujeres que acompañaron en la lucha a Benito Juárez, a Hidalgo, a Morelos, a Zapata, hombres y mujeres dispuestos a luchar por la transformación de México, líderes que no van por el puesto sino por hacer cosas buenas por el país.
PRI y PAN pasan a la historia de este gran país, el primero con muchas cosas buenas que hizo como haber creado buenas y grandes instituciones como el Seguro Social y el Infonavit, pero también cosas negativas como el haber caído en la corrupción, el segundo instituto político sólo se le recordará como un mal partido, incapaz de gobernar, con dirigentes traidores de los principios de sus fundadores que fue el bien común.
Adiós a esas fuerzas políticas que sumieron al país en la violencia, la injusticia y la corrupción, se supone que no volverán a gobernar este gran país.
Un fuerte aplauso desde estas sencillas líneas a esos más de 53 millones de mexicanos que no desperdiciaron la oportunidad para tomar un mejor camino, la lucha apenas empieza, el primer paso lo hemos dado, cosas buenas le esperan a esta gran país llamado México.







