Roma.-Al menos seis sobrevivientes fueron detectados hoy entre los escombros del hotel Rigopiano sepultado por una avalancha, mientras los socorristas tratan de abrirse paso para rescatarlos.
Según la información difundida por diferentes medios, varios helicópteros partieron desde la vecina ciudad de Pescara para trasladar a los hallados con vida, una vez rescatados.
Unos 40 socorristas excavan sin cesar en la densa capa de hielo y nieve bajo la cual yacen los restos de la instalación turística, en cuyo interior se encontraban 11 trabajadores y 24 huéspedes en el momento de la tragedia, de los cuales sólo dos lograron salir con vida.
La operación es compleja por la persistencia de condiciones meteorológicas adversas, bajas temperaturas y difícil acceso al lugar, situado a mil 200 metros sobre el nivel del mar en la cadena montañosa del Gran Sasso, en la localidad de Farindola, provincia de Pescara.
Otras escuadras apoyadas por buldóceres trabajan en el restablecimiento de la vialidad por la única carretera por la cual se puede llegar al sitio del desastre, bloqueada por la nieve y el hielo.
El hotel, literalmente destrozado por la avalancha, era una edificación majestuosa de tres pisos construida en una de las laderas boscosas de la cordillera con todas las comodidades de un hotel cuatro estrellas.
La tragedia se desató cuando una enorme masa de nieve se desprendió desde la cima del Gran Sasso, elevación más alta de Italia con dos mil 912 metros, y arrastró consigo árboles y rocas con los cuales arrolló el edificio.
La avalancha se produjo en medio de una secuencia sísmica que sacudió la zona donde estaba enclavado el hotel, con cuatro terremotos de magnitud superior a cinco grados, por lo que se supone existe una relación entre ambos fenómenos.








