Hipólito Contreras/
La migración de menores de edad hacia Estados Unidos no es un tema nuevo, en el año 2000 ya había más de cien mil menores en el vecino país vecino, gran parte eran de origen mexicano, hasta 2014 el volumen de menores de edad repatriados en México bajaron en gran proporción, se llegó a unos 12 mil casos, afirmó Juan Bermúdez, investigador de la Universidad Iberoamericana.
Explicó que cuando en el 2008 entran en vigor las leyes a víctimas, propició que los menores centroamericanos no pudieran ser deportados inmediatamente sino que tienen que ser sujetos a un juicio para que puedan regresar a sus país, mientras un menor mexicano puede ser retornado en un lapso de 48 horas a cinco días en promedio, uno que viene de Centroamérica se puede llevar hasta 2 años luego de un juicio.
Indicó que la población de menores de edad de origen mexicano representa una cuarta parte de 15 a 18 mil casos anuales, mientras que las otras tres cuartas partes corresponden a Centroamérica, principalmente de Guatemala, El Salvador y Honduras.
Los menores que son detenidos por la patrulla fronteriza permanecen en custodia por el gobierno hasta que encuentre un familiar que responda por ellos, o en su caso son repatriados.
Del año 2003 al 2011 se detuvieron 10 mil menores de edad no acompañados, del 2012 a 2013, fueron unos 13 mil, en 2014 cerca de 57 mil, lo que generó conflictos por parte de los grupos favor y en contra de los migrantes, el presupuesto en ese periodo para atenderlos pasó de 150 millones de dólares a 860 millones de dólares por parte del gobierno de Estados Unidos.
Los menores migrantes no acompañados se concentran más en California, Texas y Florida en un 50 por ciento, partir del 2014 el 85 por ciento de los menores logran quedarse en Estados Unidos.








