Hipólito Contreras/
Gonzalo Inguanzo Arteaga, director del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Iberoamericana, afirmó que existen más de dos mil millones de usuarios conectados a las redes sociales en todo el mundo, y la cifra va en aumento.
El conectarnos de manera global es un poder que puede ser utilizado de manera positiva o negativa, comentó.
Indicó que los aspectos positivos de las redes sociales se observan en las redes de pacientes que abogan sobre los derechos sociales para el bienestar del ser humano o la tecnología de punta de alto impacto.
Destacó que el problema más grave con los tópicos negativos son los que abordan la desconexión social o la divulgación de las llamadas fake news.
Afirmó que la influencia de las redes sociales en la salud se da a través de la constante renovación de conocimientos sobre innovaciones en los campos de salud, el seguimiento de eventos y conferencias con temas de interés, la difusión de campañas de prevención e información y el encuentro con otros pacientes.
Precisó que los temas negativos destacan el surgimiento de información falsa, la venta de productos engañosos, los autodiagnósticos, la automedicación y efectos directos sobre la salud física y mental, como la radiación, las alteraciones musculares, las adicciones e incluso los desórdenes alimenticios.
Reconoció efectos positivos de las redes sociales para que las personas incrementen sus habilidades sociales, su actividad física, su autoestima y motivación.
Destacò que el uso de internet en México en los últimos 10 años aumentó un 39 por ciento.
Advirtió que las conductas de riesgo en la etapa entre los 15 y 19 años son determinantes para desarrollo de discapacidades futuras.
Uno de cada seis personas en el mundo son adolescentes y en nuestro país los contenidos más buscados por este sector son sobre salud, depresión y hábitos alimenticios, indicó.
Indicó que el internet en México es usado de la siguiente manera: el 20 por ciento lo ocupan personas entre los 25 y 34 años, le siguen los adolescentes entre los 13 y 18 años con un 19 por ciento, los jóvenes entre 19 y 24 años con un 17 por ciento, le siguen los niños menores de 13 años y adultos entre 35 y 44 años con un 15 por ciento, respectivamente, los adultos entre 45 y 55 años con acceso a redes sociales es de un 9 por ciento y los mayores de 50 años conforman el 5 por ciento restante.











