Palmar de Bravo, Puebla. Habitantes de ese municipio denunciaron que la planta tratadora de aguas residuales, ubicada en la junta auxiliar de Cuacnopalan, es una fuente de contaminación, ya que los desechos que arriban a ella son vertidos en terrenos aledaños a la misma, en donde, además, se ubica un pozo de agua potable que surte a varias comunidades, por lo que los inconformes dijeron que el fétido olor, la posible contaminación del agua y la constante saturación y desbordamiento del drenaje, constituyen un serio problema de salud pública que el gobierno municipal no ha solucionado.
Los vecinos de Cuacnopalan manifestaron que la presidenta auxiliar, Romelia Sandoval Márquez, gestionó y obtuvo recursos para poder rehabilitar la planta tratadora; pero al pedir la autorización del edil Julio Eduardo Morales Genes para realizar los trabajos, recibió en respuesta que debía pedir ese permiso ante el órgano de Fiscalización Superior del Estado de Puebla (OFS).
Sin embargo, ante la solicitud recibida, el OFS turnó la responsabilidad a la contraloría municipal de Palmar de Bravo, quedando los habitantes de Cuacnopalan sin el respaldo de su ayuntamiento ni del Gobierno del estado, por lo que manifestaron que ya se han acercado a la organización Antorcha Campesina «para saber ante qué instancias acudir», señaló en entrevista Mónica Sánchez, integrante del comité ciudadano que se formó.
Apuntó que, hace tres años, la planta tratadora fue inaugurada por el entonces presidente municipal, Facundo Tomás Casimiro; pero no tardó en presentar los inconvenientes mencionados, y ahora los vecinos sufren los malos olores y la contaminación en las calles, ya que en temporada de lluvias «se saturan los drenajes y se vomitan los pozos de visita», declaró uno de los afectados. 
Otro municipio con afectaciones
Jesús Mora, inspector de San Martín Esperilla, municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, dio a conocer que aquella y otras localidades como Piedra Hincada y Palo Verde se abastecen del agua del manantial de Cuacnopalan, que compraron en marzo de 2007, por lo que temen la contaminación del agua a causa de la filtración de aguas residuales en el subsuelo donde se ubica su pozo.
Además -abundó el inspector- la tubería que lleva el agua hasta sus hogares padece con frecuencia de roturas y fugas, dejando a la población en desabasto, en ocasiones hasta por meses enteros antes de que el sistema sea reparado, agregándose a ello que el nivel de agua del pozo ha disminuido pero la tarifa por concepto de energía eléctrica, que pagan mensualmente, ha incrementado.
Dijo que hace cinco meses entregaron una solicitud por escrito al alcalde de Tlacotepec, Enrique Ramos Bernardino, para que resuelva el problema, pero no han obtenido respuesta.
Por esa razón, al igual que el comité ciudadano de Cuacnopalan, se acercaron a con Miguel Pluma, líder de Antorcha Campesina en la zona, para buscar una solución integral que consta, según señalaron, en rehabilitar la planta tratadora y lograr la perforación de un nuevo pozo.




