El cambio se debe considerar como un proceso y no como un hecho que se da por sí mismo, señaló la maestra Bertha Guadalupe Paredes Zepeda, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), durante su participación en la III Jornada Interuniversitaria 2012, que realizó la Facultad de Lenguas de la BUAP.
En su conferencia «La resistencia al cambio: Un estudio de caso» mostró un diagnóstico sobre el impacto que causa el cambio de un modelo educativo de enseñanza-aprendizaje en lenguas extranjeras, implantado dentro de las instituciones de educación superior que imparten esta licenciatura.
«La problemática es que hay una falta de claridad en el modelo educativo, el 85 por ciento del personal académico no asiste a cursos de capacitación, mismos que a su vez no han tenido el impacto esperado de las autoridades académicas. Agregando, que el origen de este problema, es que los profesores por naturaleza se resisten al cambio», dijo.
Los docentes se resisten al cambio porque hay una falsa claridad del modelo educativo, lo que pernea en las clases, es decir, «los académicos ya tienen ciertos rituales para impartir una clase, tal rutina lleva al estudiante a conocer el método de estudio del profesor, su estilo. Al implantar un modelo nuevo, estos ritos también implicarían un cambio y esto provoca resistencia».
Para ampliar el panorama de esta situación, la investigadora citó dos niveles de repercusión del cambio: el individual (los maestros), altera las percepciones y hábitos, temor a lo desconocido y razones económicas. El segundo es en las organizaciones (instituciones educativas), en el diseño y cultura organizacional, limitaciones de recursos, inversiones fijas y acuerdos interorganizacionales.
Luego expuso algunos indicadores de esta problemática, «81 por ciento de los maestros participó en eventos donde no se les explicó el modelo educativo; 92 por ciento considera limitada la información recibida; 91 por ciento está dispuesto a asistir si le pagan, ya que varios de los maestros son de tiempo completo, lo que conlleva faltar a clases y por tanto, perder parte de su sueldo por estas horas de asistencia al curso, y el último, 77 por ciento se siente amenazado ante la pérdida de empleo».
Como resultado de su investigación, la maestra Paredes Zepeda puntualizó: «el cambio de una organización modifica el equilibrio de las fuerzas vigentes, lo que genera incertidumbre entre el personal que ahí labora. La incertidumbre y poca claridad del cambio, como tal, generan resistencia al mismo. El cambio es a nivel administrativo, educativamente no ha impactado».
Concluyó con su propuesta de métodos para reducir la resistencia al cambio, como «planificación y claridad de qué y cómo se va a realizar éste, además de aclarar que el tiempo de aceptación es parte fundamental para dicho proceso».


