El Lipoedema, mal conocido como celulitis, es una enfermedad que sólo puede atenderse mediante tratamiento médico o con cirugía, reconoció Oscar Díaz Flores, coordinador del Departamento de Anatomía Humana de la Facultad de Medicina de la BUAP, durante la «III Jornada Internacional en Medicina Vascular» que se desarrolló en el Auditorio Julio Glockner.
El académico quien presentó la ponencia «La importancia de la Anatomía en Flebología», durante este foro que reunió a presidentes de asociaciones europeas de medicina vascular, indicó que la palabra celulitis se aplica a la inflamación de cualquier tipo de célula del cuerpo humano.
Agregó que el Lipoedema «es la complicación de una enfermedad linfática, por exceso de liquido depositado en alguna parte del cuerpo, que es secuestrada por células de grasa, que con el paso del tiempo se endurece».
El doctor Díaz Flores destacó que esta enfermedad se puede combatir mediante drenaje linfático o bien mediante cirugía y resaltó la técnica que presentó en el congreso el doctor Manuel E. Cornely, quien a la fecha ha realizado más de mil 600 cirugías.
La «Lipoescultura linfológica», es una técnica que consiste en extraer tejido adiposo protegiendo los vasos linfáticos, no es una liposucción tradicional, su fin principal es curar la sintomatología, por ello es importante que la extracción sea realizada por un especialista con conocimientos linfológicos adecuados y se hace en tres etapas: piernas, brazos y la parte inferior.
El éxito de este tratamiento depende de los cuidados postoperatorios, realizar drenaje linfático manual para sacar los líquidos acumulados y estimular los vasos linfáticos, usar ropa especial las siguientes semanas; con este tratamiento la mayoría de los casos regresa a la normalidad en los primeros 10 meses.
El académico de la BUAP agregó que son muchos los factores que intervienen en la aparición de Lipoedema: la herencia o el excesivo uso de la silla que provoca la compresión de vasos linfáticos y evita un buen flujo de la linfa.
«Otro de los factores son la moda, tacones de más de cinco centímetros, o ropa ajustada que evita que músculos de los miembros inferiores puedan contraerse adecuadamente y ayudar a que el flujo de la linfa pueda realizar su buena marcha».
Díaz Flores indicó que las mujeres sufren la enfermedad en mayor proporción debido a que hay un mayor número de desequilibrios hormonales, sobre todo en la menopausia cuando aumenta el diámetro de los vasos y ello provoca que se estanque el líquido, aunque afecta a ambos sexos.
Finalmente reiteró que cuando hay una vasculopatia es decir presencia de varices o vasos linfáticos los medicamentos o las cremas solo ayudan a quitar las molestias, pero nunca reparan el daño donde está el conducto, por ello es importante atenderse por médicos quienes ofrecerán diversas alternativas a través de microcirugías o nuevas técnicas.



