
Política y económicamente el siglo XX en México estuvo dominado por un poderoso partido político, el Partido Revolucionario Institucional, gobernó el país durante 71 años, quizás ningún otro partido político en el mundo lo ha hecho.
Después de le Revolución de 1910, una vez que el país se pacificó el Partido Nacional Revolucionario toma el poder en 1929, 16 años más tarde cambia de nombre y se llama Partido Revolucionario Institucional, nombre que conserva hasta la actualidad.
El PRI fue el constructor del México moderno, el de la grandes reformas y creador de las grandes instituciones como la Secretaría de Educación Pública, el IMSS, la Secretaría de Salubridad y Asistencia, el Infonavit, el Banco de Crédito Rural, el ISSSTE, la Secretaría de la Reforma Agraria, entre otras.
El PRI y sus gobiernos crearon todo esto, con sus políticas se generaron periodos de paz y crecimiento, de estabilidad económica, pero también periodos de turbulencia económica y social, periodos de violencia e inseguridad, sobre todo en los últimos años del priísmo.
El PRI pierde la presidencia en el 2000 y no la recupera hasta el 2012, y la vuelve a perder en el presente 2018.
El viejo partido parece que ha dado todo lo que tenía que dar, toda su fuerza se ha perdido, está debilitado, por eso fue ampliamente superado en la histórica elección del uno de julio, se fue al tercer lugar como partido político nacional. El gigante se vino abajo, el tiempo lo acabó.
Antes de la elección había quienes opinaban que el PRI retendría la presidencia con su candidato José Antonio Meade, lo consideraban el más capaz, pero no fue así, fue derrotado de manera aplastante, sólo logró un más de 7 millones de votos, lo que representó más del 16 por ciento del total de votos.
Los partidos políticos como las personas también envejecen, eso le pasó al PRI, el que está llegando a sus 90 años de vida, mucha experiencia, pero ya incapaz para gobernar a un país que ha cambiado, que ya no es el mismo al de antes.
¿Cuándo volverá el PRI a gobernar al país? la verdad, esta en chino, decir que nunca más volverá es una respuesta incorrecta, podría regresar en el corto, mediano y largo plazo, pero tiene que transformarse, tiene que cambiar, reconstruirse, reinventarse, responder a las necesidades de la sociedad, de la nueva sociedad mexicana, el viejo partido tiene que actualizarse, responder a los nuevos tiempos.
Tres problemas se le vinieron encima al viejo partido: la inseguridad, la corrupción y el desempleo, no pudo corregir ninguno a pesar de las famosas reformas estructurales, de las que hasta ahora no se sabe para qué sirvieron.
El nivel de vida de la mayor parte de la población bajó, aun cuando el gobierno afirmaba que se tenía una inflación controlada, los precios no han dejado de subir, la gasolina se fue a los 20 pesos el litro, la gasolina más cara del mundo en un país petrolero.
En Puebla y todo el país el PRI está liquidado, sus dirigentes aún no digieren la derrota, aseguran que se viene la reconstrucción del partido, pero si siguen con su viejo sistema de hacer todo desde arriba, decisiones desde los altos mandos, imposiciones de dirigentes y candidatos, esto le funcionó en el pasado, ahora ya no.
Si el viejo partido hace las cosas bien, pero en serio, no se descarta que en la nueva elección federal y estatal logre cosas buenas.
Vamos a ver lo que sucede con el viejo partido que surgió de las cenizas de la Revolución hace 90 años, no se descarta su retorno en los próximos años si se ponen a trabajar desde hoy.







