Equilibrio Consumidor-producto
Buen día estimado lector, llega al punto de equilibrio entre producto y consumidor es difícil, ya que las quejas van hacia «es poco producto», «tiene pocos accesorios», «dan poca garantía», entre otros. Y al final esos atributos hacen diferencias en las compras.
Sin embargo conciliar intereses no es sencillo, ya que por otra parte están los costos, que al final ya con el precio parecen tomar un «equilibrio». «De lo bueno poco» dice el dicho. Pero para este balance debemos concentrarnos en algunos puntos que le ayudarán a establecer una forma de trabajo.
Primero, te recomiendo probar si funciona tu producto con el cliente. ¿Cuántos productos nacieron de pruebas? Se llaman Pruebas organolépticas, donde en un panel, los prospectos prueban la marca. Tómate el tiempo para salir al mercado y no salir rápido del mismo. Quienes hacen mucho este tipo de pruebas son las empresas del ramo alimenticio.
Segundo, empodera al cliente. Todas las reglas a tu favor son perversas. Sin duda se debe trabajar una regla que los beneficie tanto a al cliente como a la marca. En nuestro México existe una procuraduría para el consumidor, ¿de qué le habla eso? ¿De un país de abusos?
Tercero, haz respetar tu palabra. Una política basada en las evidencias, premios y sanciones, demuestran que tu organización es madura y transparente. Considero que es básico el desarrollo de políticas de relaciones públicas. Conozco una empresa que dona juguetes y otros artículos a la comunidad por ser próspera pero más por generar sustancias muy tóxicas.
Cuarto, lo más importante de un comercial son las formas en que trates al consumidor. Los valores universales como respeto e igualdad son básicos en los mensajes. Ser mercadólogo exige también un poco de diplomático.
Quinto, desarrolla tus mejores atributos, ya que si eres el mejor en algo no dejes de serlo. Muchas empresas invierten en que su cliente se eduque, para saber porque esa marca es la mejor. Se está volviendo una tendencia que franquicias cafeteras o del vino den cursos gratis de sus productos.
Y por último, el equilibrio entre una marca comercial y una marca para la comunidad. Una empresa con esta dualidad, tiene un gran apoyo por parte de los residentes de una zona, por lo que será difícil caer en juicios de valor, «si tú, siempre has sido bueno».
No olvide que la mejor forma de combatir las quejas es evitando que se generen. Así que lo más importante es realizar una política que ante un defecto con el cliente, esté detrás un proceso de responsabilidad en la empresa. Hágase de una norma que permita rastrear la producción de un artículo y capacite.
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