Los estados mexicanos de Nuevo León, Chihuahua, Guerrero, Tamaulipas, Sonora, Baja California Sur y Coahuila concentran hoy los distritos más inseguros del país, aunque el Instituto Nacional Electoral (INE) descarta riesgos para los próximos comicios.
Autoridades electorales sostienen que la inseguridad generada en varios distritos, de los 300 que integran el mapa electoral en territorio nacional carece de peligro para instalar las casillas en los comicios intermedios del 7 de junio.
Según revela el INE, los distritos en la lista con señalización de Atención Especial a causa de la inseguridad están en Cadereyta Jiménez, Nuevo León; Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua; Chilpancingo, en Guerrero; Río Bravo, en Tamaulipas y Hermosillo, en Sonora.
En el listado preliminar de la citada institución también se describen otros, situados en Baja California Sur y en Guerrero (Iguala).
Según trascendió, el organismo electoral revelará en los próximos días la información definitiva y oficial sobre las Secciones de Atención Especial, en la que se incluirán las dificultades en la labor de los funcionarios en las zonas de alta inseguridad pública.
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la de Marina Armada de México, en coordinación con el INE, custodiarán la ruta de los materiales y vigilarán las boletas en 26 distritos electorales.
Nueve estados elegirán gobernadores y en siete de ellos el INE detectó distritos con problemas de inseguridad, mientras en 17 estados, incluido el Distrito Federal, tendrán lugar elecciones locales.
El INE identifica a Colima, con 16 distritos electorales, como el único en México sin jurisdicciones catalogadas como zonas de inseguridad pública, seguido por San Luis Potosí, Chiapas, Hidalgo, Campeche y Puebla, con una baja cantidad de zonas con problemas de violencia.
En declaraciones a la prensa, el consejero presidente del Instituto, Lorenzo Córdova, comentó que la inseguridad es un tema recurrente en las secciones de atención para las elecciones del 7 de junio.
Insistió en que el problema existe, pero nunca pone en riesgo el desarrollo de las elecciones, y mencionó las del 2012, año electoral federal en que se instaló casi el ciento por ciento de las casillas.






