Washington.- Estados Unidos reafirmó su política de no pagar rescates a organizaciones terroristas que retienen rehenes, confirmó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.
El anuncio lo hizo después que el presidente Barack Obama ordenara una amplia revisión de las políticas relacionadas con los esfuerzos para la liberación de esos retenidos.
Earnest comentó a la prensa que Obama consideró necesaria la reevaluación de las políticas hasta ahora aplicadas después del aumento de secuestros de estadounidenses a manos de grupos extremistas.
Según el portavoz de la mansión presidencial, el mandatario cree que el pago de rescates puede causar problemas a largo plazo.
«No queremos poner a otros ciudadanos estadounidenses en un riesgo aún mayor cuando estén por el mundo. Si las organizaciones terroristas supieran que al tomar un rehén pueden conseguir un rescate de Estados Unidos, solo aumentaría el riesgo para los ciudadanos estadounidenses», señaló Earnest.
La víspera, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Alistair Baskey, declaró a medios de prensa que el objetivo de la administración Obama es utilizar todos los recursos apropiados dentro de los límites de la ley, para ayudar a las familias a llevar a sus seres queridos en casa.
Confirmó, además, que el Presidente supervisará a los departamentos y organismos pertinentes, incluidos los de Defensa y Estado, el Buró Federal de Investigaciones y la comunidad de Inteligencia, para llevar a cabo una revisión exhaustiva de cómo el gobierno se ocupa de estas cuestiones.













