Estrategia Digital entre su potencial y la realidad mexicana
La Estrategia Digital Nacional es un proyecto de la actual administración federal que tiene como objetivo conectar a México y lograr el anhelo de los creadores de los principios de la política pública digital, reducir la brecha digital. Se cuenta con cinco objetivos primordiales: el acceso, la infraestructura, la economía digital, el gobierno electrónico y el desarrollo sostenible.
En cuanto al gobierno digital se puso en marcha el portal gob.mx, plataforma que promueve la innovación en el gobierno, impulsa la eficiencia, y transforma los procesos para proveer de información, trámites y una plataforma de participación a la población. Es el replanteamiento de la relación ciudadano-gobierno.
El sitio web contiene enlace para 18 dependencias del Gobierno Federal; se pueden consultar e iniciar más de 4,500 trámites de diversas áreas; más de 200 entidades de la Administración Pública Federal y empresas productivas del Estado así como las 31 entidades federativas y el DF; los gobiernos locales brillan por su ausencia y faltan más de 2 mil trámites para cumplir la meta que se fijó al presentar la estrategia.
Por lo que respecta al acceso e infraestructura los puntos de encuentro siguen creciendo y los centros digitales se están reproduciendo a lo largo del territorio; sin embargo a pesar de que más del 50% tiene acceso a internet, falta mucho camino por recorrer en áreas como banda ancha, comunidades remotas, capacitación entre otras.
La economía digital pretende ser el parte aguas de mejorar las oportunidades y reactivar la productividad en un mundo tecnológico y globalizado; sin embargo las velocidades de navegación son insuficientes, para el uso de aplicaciones productivas se requieren anchos de banda entre 38 y 74 megabytes, lo que en nuestro país prácticamente en gobierno son inexistentes y más si hablamos de gobiernos locales, lo que ocasiona falta de crecimiento económico y social al grado que este sector solo aporta el 1% del PIB, confirmando que la situación actual de la tecnología en nuestro país es de consumo no de productividad.
Y es que no podemos aspirar a un país que se involucre a los nuevos tiempos digitales sino se resuelven las deficiencias estructurales actuales y mucho menos si no se inicia un proceso de cultura al uso de las tecnologías para el desarrollo; es decir ¿Cómo lograr generar una economía digital, cuando el acceso a la banca electrónica, el conocimiento en su uso y la confianza de la misma en la población prácticamente no existe?
Pequeños productos agropecuarios; microempresarios comunitarios; comerciantes al por menor; profesores comunitarios; clínicas rurales; etc., son los grupos que se deben considerar para generar una política digital que promueva su uso; la infraestructura y el acceso a la tecnología no es suficiente, porque luego de ello, viene el complicado camino de la apropiación, que al menos en los objetivos de la estrategia no aparece, y ello es como pretender solucionar la pobreza con el crecimiento de infraestructura urbana dejando atrás el desarrollo humano.
Las nuevas metas son un llamado para que los gobiernos, principalmente, en estos momentos los locales tengan una visión estratégica; el lograr puntos de encuentros y/o que sean considerados para programas como el obsequio de tablets para estudiantes no es la solución para las regiones y municipios que pretenden entrar al mundo digital.
Dentro de Quinta Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe se diseñó una visión estratégica para enfrentar los grandes retos para 2030 como son pobreza, hambre, educación, salud, desigualdad, equidad de género y medio ambiente y la aportación que las tecnologías pueden aportar para sus soluciones.
Por ello es el momento ideal para aumentar el impacto o en su caso la creación de agendas digitales locales que permitan plasmar las necesidades locales y regionales en temas de infraestructura, acceso, economía digital, calidad y cobertura de servicios públicos.
La Estrategia Digital Nacional y la lucha contra la brecha digital tiene muchos capítulos por escribir; los retos para el 2030 parecieran lejos de llegar, sin embargo sino se buscan las soluciones en conectividad eficiente los logros no llegarán.
“Para que se mejore la conectividad se requiere una regulación moderna donde el Estado tiene el papel de ser el gran artífice para el cambio estructural” Alicia Barcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.




