Jesús Macuil.-
En un mundo marcado por la desigualdad, la injusticia y la explotación, el estudio del de la realidad social a través del materialismo dialéctico e histórico nos ofrece las herramientas necesarias para comprenderlo y transformarlo.
Todo líder revolucionario debe tener una preparación intelectual consciente y profunda para entender a fondo los fundamentos científicos, políticos, económicos y filosóficos para conducir a las masas a su emancipación.
Como lo dijo Lenin: “Sin teoría revolucionaria no hay práctica revolucionaria”, es decir que, como dirigentes, debemos ser capaces de explicar a los marginados las causas profundas y últimas de su pobreza, de su explotación y de convencerlos de que se organicen y luchen para alcanzar la justicia legal, económica y social a la que tienen derecho.
Es por ello que cada uno de los miembros de nuestra organización, debemos estudiar, pero estudiar a fondo, para comunicarnos con las masas, para organizarlas y dar la lucha ideológica, para responder, adecuadamente, con argumentos legítimos, serios y razonados, a todos los ataques e injurias, calumnias e imputaciones gratuitas de nuestros enemigos.
Por lo tanto, estudiar a fondo la economía nos hará ser más conscientes y críticos. Una conciencia revolucionaria no surge de la casualidad; se forja a través del estudio, la reflexión y la acción. El marxismo no solo nos ayuda a enfrentar el presente, sino también nos ofrece una visión de que un mundo mejor es posible, es decir, un mundo de cada cual según sus capacidades a cada quien según sus necesidades.
Estimados lectores, los invito a profundizar en el estudio de las ciencias sociales y naturales, a cuestionar, a debatir y, sobre todo, a estudiar a fondo para actuar, para que, una vez dadas las condiciones, tomemos el poder político del país, para hacer de México, una patria más justa y más soberana para todos.
Vivir por la causa correcta es lo más humano que podemos hacer.











