La correcta alimentación en la mujer es fundamental para evitar problemas o enfermedades en la adultez intermedia e incluso en la vejez.
La licenciada en Nutrición, Diana Couto Roldán, adscrita al Hospital General Regional No. 36 «San Alejandro» del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla, comentó que las mujeres deben tener una dieta rica en antioxidantes, hierro, calcio y vitamina C, para evitar aquellos padecimientos crónicos degenerativos como hipertensión, diabetes, problemas cardiovasculares incluso osteoartritis, así como controlar los síntomas propios de los cambios hormonales.
Lo más importante, destacó, es que todos estos padecimientos se pueden prevenir manteniendo una alimentación saludable y llevando a cabo actividad física constante.
La especialista afirmó que la osteoporosis es muy común en mujeres de edad adulta, para ello se debe incrementar el consumo de calcio que se encuentra en la leche, pero si se es intolerante a la lactosa, se puede consumir algún sustituto de ella, como ciertos cereales como el amaranto; «si a éste le damos un proceso de cocción tendremos un atole o una bebida con tres veces más calcio que un vaso de leche», dijo.
Es bien sabido que la vitamina C se obtiene de los cítricos como guayaba, toronja, naranja y limón, pero también se encuentra en el brócoli, las fresas, los pimientos y el melón.
La nutrióloga recomendó evitar ayunos prolongados, no dejar más de cuatro horas en cada tiempo de comida y consumir diariamente al menos cinco raciones de frutas y verduras de diferentes colores para que tengan mayor aporte de antioxidantes, ya que de esta forma se previene el déficit de vitaminas y minerales.
Para mejorar la absorción del hierro, es recomendable consumir espinacas, acelgas, lentejas e hígado de carne vacuna. Cuando se combina con alimentos ricos en vitamina C se obtienen mayores beneficios.
También se debe de incluir soya en nuestra alimentación, ya que ésta es benéfica para la etapa del climaterio y la menopausia, pues reduce el colesterol, ayuda a la protección ósea e incluso se ha comprobado que reduce la sensación de calor.
Finalmente, Couto Roldán destacó que después de hacer ejercicio no deben pasar más de 30 minutos sin consumir alimento y de preferencia tomar un refrigerio que incluya los tres tipos de alimento del plato del buen comer.












