El fallo judicial de un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, contra Joaquín »El Chapo» Guzmán que lo declara culpable de todos los cargos monopoliza los espacios estelares de la prensa.
El juicio de El Chapo ha sido el más seguido en México por la incidencia del narcotráfico en la vida nacional y en especial en los brutales hechos de violencia que caracterizan al país, una parte de los cuales se les achaca al crimen organizado, aunque hay mucho debate académico y político al respecto.
El reo pasó a la celebridad por ser considerado el hombre más rico de la nación, incluso por encima de connotados millonarios como Carlos Slim, y por sus espectaculares fugas de las prisiones mexicanas en las que estuvo recluido.
Después de seis días de deliberaciones, y de varios meses de investigaciones y pesquisas de todo género, incluido un rosario de deposiciones de antiguos amigos y subalternos del jefe mafioso, el jurado de 12 personas determinó que el acusado era culpable de los 10 cargos en su contra, lo cual implica una sentencia de cadena perpetua.
Sin embargo, su sentencia formal será dictada por el juez Brian Cogan en tres meses, el 25 de junio en este mismo tribunal, aunque las fugas informativas que salen de los tribunales como agua por una jardinera, indican que en esta ocasión El Chapo se mantendrá hasta el final de su existencia entre rejas.
El jurado envió mensaje al juez Cogan, quien de inmediato convocó a los fiscales, los tres abogados de la defensa y al Chapo, para entregar su decisión al juez, quien le dio lectura en voz alta ante los presentes, cargo por cargo.
De esa manera, después de tres meses y 57 testigos, miles de documentos y exhibiciones, el capo más poderoso del mundo que rivaliza en ese triste liderazgo con el fallecido colombiano Pablo Escobar, esta parte sustantiva del proceso culmina con El Chapo escuchando el veredicto y con las manos extendidas para ser esposado y regresar así a su celda donde le llegará su sentencia formal.
Su joven esposa Emma Coronado, una exreina de belleza de 29 años que aun presume de su hermosura y, según cierta prensa de parte del dinero del capo, se mostró bastante indiferente ante el veredicto el cual escuchó desde la galería del público.
A los intranquilos, el fiscal de Distrito de Nueva York, Richard Donoghue, les dijo en una conferencia de prensa que la condena de El Chapo Guzmán, sin derecho a fianza, era definitiva y el inculpado líder del Cartel de Sinaloa no tendrá escapatoria. Le llegó su final, dijo tajante.
Probablemente el letrado se refería a insinuaciones de una nueva escapada del hombre, la cual esta vez le será muy difícil pues será confinado a una de Colorado de la más alta seguridad conocida como la ‘Alcatraz de las Montañas Rocosas’.
Por su parte, Jeffrey Harris Lichtman abogado del convicto, anunció que apelarán el fallo del tribunal.
Para el gobierno mexicano el crimen organizado es una consecuencia de un mal mayor y más profundo, que es la corrupción y la impunidad en las más altas esferas del gobierno, de lo cual se desprenden las causas sociales de la violencia en el país radicadas en la pobreza, la miseria, la desigualdad y la falta de oportunidades para las personas, en especial los jóvenes.
Como consecuencia de ese gran desastre, el crimen organizado, que no solamente se limita al narcotráfico sino a otras actividades ilícitas, es uno de los brazos ejecutores de la violencia asesina, pero no su raíz.






