Los prestadores de servicios turísticos en Puebla deben buscar alianzas con las dependencias gubernamentales y las instituciones académicas para profesionalizar sus actividades y aprovechar la vocación cultural que la entidad tiene, coinciden académicas del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla.
Ante el anuncio que realizó el gobierno federal de apoyar las vocaciones turísticas de los estados, en lugar de generar nuevos complejos turísticos, la catedrática del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, Mariana Revilla Ramírez, aseguró que Puebla tiene muchos atributos que se pueden aprovechar para atraer turismo cultural.
Esto lo refuerza, la directora del Museo del Tecnológico de Monterrey, Mariela Arrazola Bonilla, al puntualizar que las personas que dirigen y laboran en los 34 museos que existen en Puebla capital deben reconocer que si bien de origen están concebidas como instituciones educativas, también ofrecen servicios turísticos “y tendría que haber una profesionalización de servicio de visitas guiadas”.
Comentó que en naciones como Grecia las visitas guiadas a las zonas arqueológicas son dirigidas por profesionales en la rama de la arqueología e historia; es decir, para brindar servicios y atención al turista no sólo basta conocer lo que indican las guías impresas, sino poseer un conocimiento especializado.
“En ese tenor podría establecerse una buena relación entre universidades, las dependencias de turismo y las instituciones culturales, que pueden hacer alianzas para que los investigadores transfieran sus conocimientos a los guías”, mencionó Arrazola Bonilla.
Así mismo, la directiva resaltó que para fortalecer el trabajo del sector turístico y al mismo tiempo salvaguardar los inmuebles que son atractivos de Puebla se deberían diseñar estrategias para que parte de los ingresos generados por el turismo sean destinados a preservar el patrimonio “sería una buena manera de fortalecer el atractivo cultural de Puebla”.
Puebla: una ciudad cultural
Mariana Revilla, aseguró que la entidad tiene fortalezas en cuanto a patrimonio cultural tangible como lo son las iglesias, conventos, las zonas arqueológicas y en lo intangible la comida, tradiciones y festividades.
Esto lo especifica el Índice de Competitividad Turística de los Estados Mexicanos (ICTEM), publicado por el Centro de Investigación y Estudios Turísticos del Tecnológico de Monterrey, el cual ubicó a Puebla en tercer lugar en el rubro de monumentos históricos, ya que la entidad cuenta con 16. Así mismo, el Estado se ubicó en el cuarto lugar dentro de la categoría de Centros Culturales, ya que cuenta con 129.
Otro elemento que señala el índice es el correspondiente a las bibliotecas públicas, en el cual Puebla ocupa el segundo lugar por contar con más de dos bibliotecas públicas por cada uno de los 217 municipios que la conforman.
En cuanto a sus museos, ocupó la tercera posición. Hoy día existen 64 museos, de los cuales 34 se ubican en la capital poblana. Y en el caso de las zonas arqueológicas se ubica en la posición número 12, por contar con 6.
Ante estas fortalezas, Revilla Ramírez consideró que “para aprovechar el mayor número de atractivos se pueden hacer circuitos temáticos para que los turistas puedan visitar conventos, iglesias, festividades y museos”.
Propuso que para disfrutar de los atractivos prehispánicos están las zonas de Yohualichan, Cantona y las Cholulas que pueden ser recorridas en uno o dos días, mientras que para conocer los Conventos Franciscanos del siglo XVI se pueden hacer recorridos por Huejotzingo, Cholula, Tecali, Cuatinchan, Calpan y Tochimilco.
Especificó que algunas de esas construcciones, como claustros agustinos y dominicos,están incluidas en la lista de los Conventos Ubicados en la zona del Popocatepetl, que en 1994 fue nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad.
En el caso de la capital poblana, la académica consideró que la oferta cultural es muy variada, pues hay desde las iglesias barrocas como la Catedral y algunas que son de arte barroco tipo europeo como la Capilla del Rosario, en Santo Domingo, pero también se encuentran manifestaciones más indígenas de esa corriente artística como Tonanzintla y Acatepec.
“Sería interesante abordar las diferentes tipos de arquitectura que aquí convivieron, este tipo de construcciones son muy atractivas para cierto grupo de personas”, concluyó la académica.



