No es suficiente vivir, y filosofar es un arte creado que integra los saberes en la vida y haciéndolo repercute también en ella, afirmó María del Carmen López Sáenz, destacada filósofa proveniente de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), España, durante su participación en el IV Coloquio Internacional de Fenomenología y Hermenéutica de la BUAP.
En el segundo día de actividades del congreso, que se desarrolló en el auditorio Elena Garro de la Facultad de Filosofía y Letras, emitió una amplia conferencia magistral sobre fenomenología.
Expuso sus conceptos sobre la filósofa española María Zambrano, de su forma de acercarse a la filosofía y de su andar paralelo al filósofo Merleau-Ponty, con quien compartía un deseo común de ampliar la razón.
«Ambos forman parte y son constituyentes de la esencia de esa razón ampliada a la que están tendiendo y también forman parte esencial de esa estilización del pensamiento que busca la palabra capaz de expresar, enjuiciar y potenciar la vida».
La fenomenóloga abundó que desde sus comienzos, para Zambrano el alma ha sido la razón mediadora que se fue creando como salvadora.
«Esta razón afín a la merlo-pontiana, no salva los problemas sobrevolándonos desde afuera, sino y cito a Zambrano ahondando, penetrando en el subsuelo, donde las raíces se entrecruzan y hasta se confunden’ en el fondo como siempre lo ha hecho la filosofía», concluyó.
La española durante más de dos horas habló a los alumnos de Filosofía y Letras de la BUAP de las profundidades de la existencia, de la intuición, del tiempo y de diversos conceptos filosóficos que les permitieron conocer cómo se hace filosofía y cómo es posible introducirse a esta disciplina, al tratar de desentrañar la idea.





