Con la guía de la artesana Rebeca Arellano Galindo, los participantes aprenden a preparar y entrelazar la palma, acercando a las nuevas generaciones a un saber que se transmite de manera práctica entre comunidades. Además de su valor cultural, esta actividad ofrece beneficios directos para el desarrollo: la manipulación constante del material favorece la motricidad fina, la concentración y la precisión, exigiendo paciencia y creatividad.
La presidenta municipal, Edith Villa Trujillo, destacó que estos talleres generan espacios de convivencia y aprendizaje accesibles para familias que, por razones económicas o por la falta de oferta cultural en la región, difícilmente podrían acceder a este tipo de actividades.
Con iniciativas como esta, el gobierno municipal busca que el periodo vacacional vaya más allá del entretenimiento, convirtiéndose en una oportunidad para aprender, desarrollar habilidades y fortalecer el vínculo de las nuevas generaciones con sus raíces. Así, la administración continúa ampliando las opciones culturales del municipio, convencida de que preservar la cultura y brindar herramientas formativas es parte fundamental del progreso de los pueblos.












