Gali contra Blanca ¿Quién ganará?
Una vez que el Partido Revolucionario Institucional nombró a su candidata al gobierno del estado (sólo falta el registro), ya nada falta, sólo la campaña y la elección, la lucha será entre los dos partidos dominantes, no habrá nadie más.
El Partido Acción Nacional ya había decidido a su candidato desde hace meses, nadie en el partido se opuso a la designación, no hubo problema, ni siquiera fue necesario que se diera un proceso interno para elegir, los militantes y simpatizantes de ese partido se quedaron callados y dijeron sí a la designación.
Por parte del PRI tampoco hubo oposición de militantes y simpatizantes, como se sabe, al principio se dieron muchas expresiones de apoyo al Ing. Alberto Jiménez Merino, Delegado de SAGARPA, incluso, se llegó a pensar que él sería el elegido por las muestras de apoyo que recibía, pero como en política todo puede suceder, y más en la política mexicana en la que las decisiones se toman arriba, nunca abajo, pues cambiaron la jugada.
De hecho, la designación de la Senadora se dio semanas o meses antes, arriba ya habían decidido que ella fuera la abanderada, pero era necesario hacerle un poco al circo, por eso se permitió que los sectores se manifestaran, para que al final decirles, no, es una mujer la que va a participar, o sea, en el PRI, nada ha cambiado desde más de 80 años, las decisiones están en manos del grupo que dirige, la militancia aún no cuenta.
Pero bueno, las decisiones están tomadas, ya hay candidatos por parte de los dos partidos hegemónicos, lo que sigue es su registro ante las autoridades electorales, y después las campañas, todo esto es mero trámite.
Lo sorprendente es que los militantes y simpatizantes no se mueven, siguen tan tranquilos, no han sido capaces de hacer valer su poder, sus derechos, de hacer respetar los estatutos de sus partidos, hoy aplauden, o fingen aplaudir, las decisiones de sus jefes, si al rato les dicen, saben qué, vamos a cambiar de candidato, ellos vuelven a estar conformes ¿pues no que muy informados y politizados? ¿no es que tienen tantos jóvenes en las universidades? ¿ tantos profesionistas? ¿tantos estudiosos? ¿de qué les sirven si se quedan callados?
Pero vamos a lo que viene, a la elección del 5 de junio, primero vendrán las campañas, en donde los dos partidos hegemónicos van a gastar muchos millones de pesos: televisión, radio, prensa, periódicos digitales, espectaculares, conferencias de prensa, etc., los dos partidos van a gastar mucho para “convencer” a los ciudadanos de que cada uno es el bueno y que si votan por ellos las cosas van a cambiar positivamente para todos.
Los dos candidatos (bueno, candidato y candidata) son dignos representantes del modelo neoliberal, los dos son defensores de políticas privatizadoras, los dos adoran el libre mercado, los dos no tienen políticas de control poblacional, ni del cuidado del medio ambiente, los dos son personas de negocios, los dos son defensores de seguir construyendo infraestructura urbana, de seguir ensanchando la zona metropolitana, de seguir produciendo autos, de seguir construyendo autopistas, dobles pisos, distribuidores, puentes, de seguir construyendo universidades privadas, de seguir administrando la pobreza, de seguir combatiendo a los ambulantes, de seguir aprobando y reformando leyes a favor del gran capital, de seguir subiendo los impuestos y crear nuevos, de segur estimulando el crecimiento de las ciudades, de seguir importando alimentos, etc.
Entonces, si los dos candidatos son dignos representantes del modelo económico, si son lo mismo ¿cuál es la opción? ¿cuál opción sirve más a la sociedad? La opción es que no hay opción.
La verdad es que el 5 de junio la elección la ganará quien tenga más votos, ese es el que ganará, dos personajes iguales, con características parecidas, se disputarán el gobierno, alguien tiene que ganar aun con las clásicas acusaciones que uno y otro se harán, acusaciones que no irán a ningún lado, no habrá castigo ni sanción para nadie, serán sólo las formas de que se está en un proceso electoral coordinado y vigilado por autoridades.
Ganará la elección, sea quien sea el vencedor, el modelo económico neoliberal, ese es el que realmente ganará porque seguirá aplicando las mismas recetas, las mismas políticas, nada cambiará.
Al final el grupo vencedor dirá: “Ganamos, sí se pudo”. Habrá ganado el modelo económico, habrá ganado otra vez el neoliberalismo, para la sociedad, para las mayorías, nada cambiará, todo seguirá igual.





