El fiscal general del estado mexicano de Guerrero, Miguel Ángel Godínez, giró hoy una orden de localización y presentación al dueño de Cremaciones del Pacífico SA de CV, Acapulco, donde encontraron 60 cadáveres.
En conferencia de prensa en el puerto de Acapulco, Godínez señaló que investigan las identidades de los cuerpos, y pidió apoyo a las autoridades federales y a la Policía Internacional (Interpol) ubicar a Guillermo Estua, propietario del inmueble.
El objetivo es que Estua declare en torno a lo sucedido en el crematorio, ubicado en la carretera Cayaco-Puerto Marqués, Acapulco, y cerrado hace más de un año, explicó Godínez.
Indicó el funcionario que los cuerpos tienen unos seis meses de fallecidos, preparados para la cremación, y por el estado en el que se encuentran, en dos días podrán saber si se trata de hombres o mujeres, y el rango de las edades.
Expresó que es prematuro adelantar conclusiones, si bien consideró posible un «delito de fraude por parte del propietario hacia los deudos o familiares de los cuerpos encontrados».
Apuntó que hasta ahora no hay indicios de delincuencia organizada detrás del hallazgo, a simple vista no parece que entre los 60 cadáveres haya personas fallecidas recientemente, aunque eso es algo «que los peritos deben determinar».
En tanto, se abre una investigación al propietario de la instalación por no haber cremado los cadáveres, incumplir con las normas sanitarias de carácter federal, estatal y municipal, por posible comisión de delitos contra el respeto a los restos humanos, además de violar las normas de inhumación y exhumación.



