Investigadores de la BUAP desarrollan fórmula farmacéutica para tratar obesidad, síndrome metabólico, y diabetes

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Un grupo multidisciplinario de investigación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla desarrolló una formulación farmacéutica que podría prevenir y tratar padecimientos por obesidad, síndrome metabólico y diabetes tipo 2, la cual está en proceso de registro de patente y ha despertado el interés de una empresa farmacéutica transnacional.

El nacimiento de la fórmula
Enrique González Vergara, profesor investigador del Instituto de Ciencias, José Ángel Francisco Flores Hernández, Samuel Treviño Mora y Aarón Refugio Pérez Benítez de la Facultad de Ciencias Químicas, junto con la doctora Maura Cárdenas de la Facultad de Medicina, apoyados por María del Rosario Larios Orgen y Eduardo Sánchez Lara estudiantes de las licenciaturas en Químico Farmacobiólogo y Ciencias Químicas, respectivamente, colaboran con el cuerpo académico «Educación química y síntesis de nuevos materiales» que desarrolló la fórmula «decavanadato de 4-dimetilaminopiridinio y sus derivados».
Esta formulación farmacéutica se encuentra en proceso de registro de patente, debido a sus posibilidades para prevenir y tratar padecimientos que afectan la salud de millones de seres humanos y que van en aumento, particularmente en México, como son la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2. Dicha fórmula es resultado del trabajo cotidiano que se desarrolla en los espacios de investigación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
El doctor González Vergara, líder del grupo, comentó que esta fórmula nació en el laboratorio de Bioinorgánica Aplicada del Centro de Química, cuando comenzaron a hacer compuestos de vanadio semejantes a los desarrollados por investigadores canadienses y que presentan actividad tipo insulina, en el año 2010.
«En este proceso obtuvimos unos cristales que no sabíamos a ciencia cierta qué eran y posteriormente, al hacer estudios de rayos X encontramos una sal de vanadio que contiene 10 vanadios y 28 átomos de oxígeno alrededor».
El Investigador explicó que al estudiar la molécula se encontraron con que el vanadio había demostrado actividad como insulina en otros compuestos y que, al investigar más al respecto y conocer que hay pocos compuestos de vanadio con actividad de insulina demostrada, se decidió probar esta fórmula en ratas del bioterio de la BUAP.

«Se inyectó a este modelo animal pues se trata de ratas que tienden a
engordar y desarrollar diabetes tipo 2. Nuestra sorpresa fue ver que no
engordaban y que sus niveles de glucosa permanecían normales, sin
elevación de triglicéridos ni colesterol. A pesar de que comían una dieta
alta en carbohidratos y debían engordar, no lo hicieron».

Posteriormente se investigó si el compuesto tenía toxicidad para el hígado de estos animales descubriéndose que no lo era y que, inclusive con una muy baja concentración del compuesto, la protección para no subir de peso, ni desarrollar dislipidemia ni diabetes, está presente.
Protección del invento y su posible transferencia
Una vez que se comprobó su efectividad y a raíz de la creación de la Oficina de Trasferencia de Tecnología del Centro Universitario de Vinculación (CUVyTT) de la BUAP y la publicación de la convocatoria para registro de patentes se inscribió este proyecto.
Es de destacar que como resultado del trabajo de difusión de esta dependencia, surgió el interés por parte de una importante compañía farmacéutica trasnacional, con la que se han entablado pláticas con la idea de lograr la transferencia de tecnología.
«Ya vinieron a Puebla, escucharon el proyecto y estamos en espera de que se concluya una negociación a la brevedad posible».
La aplicación del vanadio en el contexto internacional
Tras reconocer que en Canadá hay investigación destinada a obtener medicamentos a base de vanadio y que en Portugal y España diversos grupos de investigación trabajan en proyectos semejantes, el doctor González Vergara expresó que el compuesto desarrollado en la BUAP pretende salir al mercado como medicamento para tratamiento de obesidad, síndrome metabólico y diabetes tipo 2, a un costo accesible y además de seguir desarrollando nuevos compuestos farmacéuticos que estén fuera de competencia.
Para ello, aun cuando en un primer estudio se demostró que no tiene efectos tóxicos, indicó que faltan muchas pruebas para garantizar su efectividad, se requiere cumplir un protocolo de investigación que incluye pruebas en humanos antes de salir al mercado. El experto informó que actualmente se continúan estudiando tres cepas de ratas diferentes, para detectar el modelo más susceptible a engordar y tener diabetes para probar el compuesto.
La BUAP demuestra competencia en materia de investigación
El investigador afirmó que es fundamental que el público se entere de nuevos avances, sobre todo de avances mexicanos «parecería que la ciencia se hace en todos lados menos aquí y realmente no es así; hay esfuerzos interesantes, estamos compitiendo con grupos importantes a nivel internacional».
Resaltó la importancia de que se integren estudiantes incluso de licenciatura a proyectos de tal importancia que sin duda impactarán en su vida profesional a futuro.
De señalar es que la BUAP se ha sumado al esfuerzo de sus investigadores al incentivar el registro de patentes y a la vez ofrecer acompañamiento a grupos de investigación para que se vinculen a empresas y lograr la transferencia de tecnología, con lo que se cumple un objetivo más del compromiso de la Institución con la sociedad.