Los juicios orales llegaron a la capital mexicana con la intención de terminar con los procesos largos y engorrosos que hoy caracterizan la procuración de la justicia, afirmó el jefe del gobierno capitalino Miguel Ángel Mancera.
Por el momento, el nuevo Sistema Procesal Acusatorio será para los delitos no graves que se persiguen por querella.
Aunque la reforma constitucional establece el mes de junio del 2016 para implementar la oralidad, las autoridades del Distrito Federal decidieron comenzar con ilícitos como lesiones que no ponen en peligro la vida, fraude, hostigamiento sexual, allanamiento de morada, violación de correspondencia.
También están contemplados los robos de cuantía menor y donde no esté implícita la violencia, ataques a la paz pública, abuso de confianza, abandono de personas, violencia familiar, discriminación y amenazas, entre otros.
Durante una ceremonia en el Altar a la Patria, Mancera dijo que los avances que presenta el nuevo sistema son muchos, entre ellos el que los jueces escucharán por primera vez a los ciudadanos, pero sobretodo se pondrá fin a «siglos de una justicia criminal escrita que propiciaba procesos muy prolongados».
Acotó que entre los más importantes está que las personas en caso de accidentes viales podrán abstenerse de acudir al Ministerio Público cuando se vean impedidos a llegar a un acuerdo.
«En lugar de enfrentarse a la posibilidad de ser parte de un proceso penal, tendrán desde este viernes la opción de acudir frente a un árbitro que apoyado por muchos especialistas mediará entre las partes para alcanzar un acuerdo pronto y conveniente», explicó.
«Para iniciar este nuevo sistema no solo tuvimos la necesidad de tener juzgados con nuevo diseño o sistemas informáticos de apoyo, sino que ha sido un cambio de mentalidad con el que ahora nuestros funcionarios operarán», insistió Mancera.
El Tribunal Supremo de Justicia del Distrito Federal, la Procuraduría capitalina, la Secretaría de Seguridad Pública local, Defensoría de Oficio y la Subsecretaría de Sistema Penitenciario son las dependencias inmersas en el nuevo Sistema Procesal Acusatorio.












