“La oratoria no sólo es una disciplina formativa, sino también un arte que requiere preparación, técnica y claridad de ideas para cumplir su objetivo principal: comunicar, convencer y llamar a la acción”, destacó Jassón Celis, responsable de la Comisión Nacional Estudiantil del Movimiento Antorchista.
Con rumbo al Concurso Nacional de Oratoria, el líder estudiantil puntualizó en que “la oratoria es una disciplina profundamente educativa, que aborda problemas reales de la vida social de nuestro país y del mundo. El discurso, particularmente en los temas políticos y sociales, permite poner de manifiesto lo que ocurre en nuestro mundo, por qué sucede y cómo se puede cambiar. No se puede luchar por transformar la sociedad si no somos capaces de transmitir nuestras ideas y convencer a otros de sumarse a esa lucha”.
Jassón Celis subrayó que, a pesar del predominio de las redes sociales y los medios digitales, el discurso hablado conserva un valor insustituible, especialmente entre estudiantes, trabajadores, amas de casa, comerciantes y transportistas: “no hay arma más importante entre los seres humanos que la transmisión de las ideas y la palabra hablada sigue siendo una de las formas más poderosas para organizar y luchar”, afirmó.
“No practicamos la oratoria como un pasatiempo, sino como un medio para educar, organizar y convencer a más personas de la necesidad de transformar un sistema marcado por la desigualdad y la pobreza”, enfatizó.








