Ana Paola Flores.-
En los municipios que conectan Tlaola y Tlapacoya la carretera interserrana se encuentra en un estado tan crítico que afecta seriamente a la movilidad de la población y, por consiguiente, a la economía tanto local como de otros municipios.
Motivo por el cual se requiere intervención urgente debido a baches, hundimientos, deslaves, grietas, desbordamiento por los temporales y pavimento desgastado debido a muchos años sin mantenimiento; en general la infraestructura vial es un verdadero desastre de tal forma que para los que en ella transitamos diariamente, se ha vuelto un verdadero desafío.
La escasa señalización y las líneas de demarcación borradas; contribuyen a la confusión y a la inseguridad vial.
El mal drenaje provoca acumulación de agua lo que agrava los daños en el asfalto y representa un peligro adicional para los automovilistas.
En México, las carreteras en mal estado representan un problema crítico que eleva el riesgo de accidentes, incrementa el consumo de combustible hasta en un 34% y reduce la vida útil de los vehículos de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
Por lo cual los transportistas enfrentan mayores costos de mantenimiento debido al deterioro de sus vehículos, lo que a su vez se traduce en precios más altos para los consumidores. Además, la seguridad de los peatones se ve comprometida ya que muchas veces deben compartir la carretera con vehículos en condiciones inseguras. En esta importante ruta es de mucha afluencia por maestros, alumnos y los del sector salud que ponen en riesgo su vida diariamente.
El 32% de las carreteras en el país se encuentran en mal estado. Esta red vial libre de peaje enfrenta su mayor deterioro desde 2018 por la reducción del presupuesto de mantenimiento. El problema genera pérdidas económicas multimillonarias, ponchaduras, volcaduras y un grave aumento en los accidentes vehiculares.
Por lo tanto las autoridades municipales en turno tienen la obligación de gestionar ante el gobierno del estado, además les debe ocupar y preocupar por exigir que este problema se resuelva en lo inmediato ya que existen las pruebas fehacientes por si hubiera la duda. Además decir que están en deuda con sus gobernados y por calidad moral deben cumplirle.
Es necesario que los ciudadanos se unan y levanten la voz para exigir una solución efectiva. La comunidad necesita carreteras seguras y en buen estado para garantizar la movilidad y el bienestar de todos, invertir en infraestructura vial no solo mejorará la calidad de vida de los habitantes sino que también impulsará el desarrollo económico de los diferentes municipios.
La situación de las carreteras es un reflejo de la falta de atención a una necesidad básica. Es momento de actuar y hacer que las voces sean escuchadas. La seguridad y el bienestar de los municipios dependen de ello.













