Fernando Figueroa.-
El pueblo debe entender y asimilar la idea de que sólo el esfuerzo de su lucha organizada y consciente rendirá frutos benéficos para aliviar la marginación y pobreza donde todo gobierno (pues digan lo que digan, el gobierno es un gobierno para servir a los ricos), lo mantiene así, para que ellos, los ricos y poderosos, puedan vivir bien disfrutando del trabajo del pueblo trabajador.
Esta es la razón de fondo por la cual, el pueblo se debe unir, organizar y luchar para tomar el poder político de la nación en sus manos y así cambiar rumbo y sentido del gobierno. La tarea es pues, compañeros, tomar el poder político del país.
Los gobiernos en el poder de todo pelo y color, sin importar lo que digan, por ejemplo: “primero los pobres” que en los hechos resulta sólo una promesa vacía, pues suponiendo que desde el poder se procura mejorar las condiciones de vida del pueblo, esto será solamente a medias y siempre “en mayor provecho de las clases ricas”.
De tal manera que todo mejoramiento y progreso de las condiciones de vida del pueblo, ya sea desde arriba por el gobierno o como producto de la lucha del pueblo organizado, es un bienestar relativo dentro del marco del mismo gobierno en la sociedad burguesa en la que todos vivimos, estudiamos y trabajamos. Por ello, si realmente queremos cambiar radicalmente el sentido de la distribución de la riqueza producida, el pueblo trabajador todo debe unirse para tomar el poder político de la nación y así poder realmente combatir con eficacia el mal mayor de nuestro país, que es la pobreza material y espiritual del pueblo en la cual nos mantiene este y otros gobiernos.
Por eso y con base en lo dicho anteriormente es que los más de cien habitantes de la emblemática colonia Celerino de la junta auxiliar de Romero Vargas, del municipio de Puebla, encabezada por el colono y activista comprometido ya con la lucha, Benigno Castillo y que desde hace 6 años decidió firmemente organizarse en el Movimiento Antorchista Nacional para luchar en concreto contra la pobreza y en eso ha venido avanzando y logrado algunas mejoras materiales como es el lote para vivienda, luz y otros, y si no hemos avanzado más de prisa, no se debe a culpa nuestra, sino al mal gobierno que nos gobierna y que a cada paso nos pone obstáculos para lograr los beneficios a que tenemos derecho, como son el agua potable, el drenaje, el pavimento y créditos accesibles para construir nuestra vivienda, entre otras obras y servicios, manteniéndonos aún en la marginación propio gobierno.
Nosotros sabemos que si resolvemos nuestras demandas más elementales como es el derecho a la vivienda, estamos allanando el camino hacia nuestra meta final; la toma del poder político por el pueblo y para que sea él, el pueblo, quien gobierne los destinos de esta nación de trabajadores mexicanos vigorosos y conscientes de su deber patriótico.















