Sólo con una visión de Estado democrático podemos aspirar a que la cultura se constituya en factor de cohesión e inclusión social, contribuya a establecer vínculos entre distintos grupos sociales y generaciones, haciendo que las manifestaciones del arte y la cultura, la educación artística, el patrimonio cultural, las expresiones de la cultura popular y las industrias culturales, sean una opción de vida y no sólo un modo de esparcimiento.
Así lo afirmó la Senadora Blanca Alcalá Ruiz, al participar en el Coloquio «La configuración estratégica para las Políticas Culturales en México» en el marco de la Feria Internacional de Libro de Guadalajara 2012, en donde estableció que el papel del Estado en la cultura en el Siglo XXI debe enfocarse en garantizar los medios y el ejercicio de los derechos fundamentales para hacer de la cultura un elemento de ciudadanía.
La Presidenta de la Comisión de Cultura, dijo que «nuestro tiempo requiere políticas de estado democráticas, con un puntual sentido de transformación social, con una agenda global solidaria, capaz de asumir los retos del cambio que generan oportunidades para la humanidad en la medida que globaliza valores como la solidaridad, la sostenibilidad y la equidad. La cultura resume estos principios».
En ese sentido, agregó que el Estado, a través de las políticas públicas que emprende tiene un papel decisivo para la vida de los ciudadanos, es ahí donde la cultura juega un rol fundamental, «pues en múltiples ocasiones une lo que a veces la política y la economía separa y nos permite identificar la diversidad en una sociedad que de manera creativa se expresa, construye espacios de diálogo, y diseña mecanismos de interlocución, para lograr estrategias de desarrollo».
Durante su ponencia, Alcalá Ruiz presentó un decálogo mínimo de premisas fundamentales para la construcción de la agenda en política cultural del Siglo XXI:
1. El Binomio Educación – Cultura
2. Formación de públicos y formadores
3. Impulso a creadores e Industrias Culturales
4. Impulso cultural desde lo local
5. Democratización Cultural
6. Potenciar vocaciones culturales territoriales
7. Conservación e impulso del patrimonio edificado, cultural y natural vs. Fenómenos de destrucción y mercadeo
8. Financiamiento oficial y procuración de fondos
9. Como enfrentar los nuevos retos tecnológicos en la cultura
10. Legislación y arquitectura institucional
Para concluir Alcalá Ruiz sostuvo que se trata de un tema de gran relevancia dado que se elevó a rango constitucional los derechos humanos y el acceso a la cultura, así como por la gran diversidad cultural que existe en nuestro país; por lo que en el inicio de un nuevo mandato de gobierno federal se quiere de una visión integral de la política cultural del estado mexicano.










