La cultura nacional, enriquecida por el influjo del pensamiento y la obra de Rubén Bonifaz Nuño: Rafael Tovar y de Teresa

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En un entrañable homenaje realizado la tarde del jueves 4 de abril en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, las comunidades académica y cultural de nuestro país rindieron homenaje al maestro, al poeta, al universitario y al hombre que desentrañó con su obra las más profundas oscuridades y luminiscencias de la condición humana: Rubén Bonifaz Nuño.
Música, audiovisuales, anécdotas y recuerdos de vida conformaron la ceremonia donde fueron leídos diversos textos de funcionarios, académicos y amigos del poeta, entre éstos Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta; el rector de la UNAM, José Narro Robles; el director del Fondo de Cultura Económica, José Carreño Carlón, René Avilés Fabila, Bulmaro Reyes Coria y Marco Antonio Campos.
En uno de los momentos más emotivos de la noche, tras la intervención musical del grupo La Mar, de la Escuela Nacional de Música, que interpretó canciones como La Bruja y Caminos de Guanajuato, los escritores Juan Gelman, Vicente Quirarte y Eduardo Lizalde, dieron lectura a poemas de libros emblemáticos de Rubén Bonifaz Nuño como La muerte del ángel, Amiga a la que amo, Los demonios y los días, Albur de amor y Fuego de pobres.
En el escrito titulado Rubén Bonifaz Nuño y la cultura nacional, de Rafael Tovar y de Teresa, leído por el estudiante Iván Santín Hernández, el presidente del Conaculta afirmó que la cultural nacional de México se ha visto enriquecida de muchas maneras por el influjo del pensamiento y la obra de Rubén Bonifaz Nuño.
En el texto señala que la labor magisterial fue la primera semilla que Bonifaz Nuño depositó en el seno de nuestra cultura nacional, primero como profesor de latín y luego como miembro de la Comisión de Planes de Estudio del Colegio de Letras Clásicas, ambas labores en su casa de toda la vida: la Universidad Nacional Autónoma de México.
«No hay cultura sin magisterio, y Bonifaz Nuño ha sido uno de nuestros grandes maestros», destacó Rafael Tovar y de Teresa.
Comento también que la larga y fructífera carrera de Bonifaz Nuño como pensador de México ha contribuido de manera central a fortalecer la cultura nacional de nuestro país.
«Destacan sus obras de interpretación crítica relativas a la cosmogonía del mundo prehispánico, que han sido utilísimas para que los lectores de México se miren en el espejo de su historia. Desde sus estudios de la Coyolxauhqui, pasando por sus importantes interpretaciones de la Coatlicue, hasta la importante lectura que ha hecho de la poesía náhuatl y de nuestros grandes textos fundacionales –el Popol Vuh y el Chilam Balam-, la curiosidad intelectual de Bonifaz Nuño por las raíces de México nos ha ayudado a engrandecer y afinar la visión que los mexicanos tenemos de nosotros mismos».
Finalmente, el titular del Conaculta, dijo que la contribución del poeta a la cultura nacional no ha sido excluyentemente mexicana, pues Bonifaz Nuño, el traductor y el estudioso de la cultura grecolatina, ha conseguido vincular los ecos del mundo clásico con nuestra propia voz, recordándonos así que ninguna cultura nacional puede serlo de veras si no tiene a su vez una aspiración universal.
«En el pensamiento de Bonifaz, Lucrecio y Netzahualcóyotl están mucho más cerca de lo que parecen y Aztlán y Roma, también. El extraordinario poeta que fue Rubén Bonifaz Nuño, con libros tan importantes como Los demonios y los días, El manto y la corona, Fuego de Pobres, El ala del tigre y Albur de amor, es ya una parte constitutiva de la cultura nacional de México, añadiéndole un timbre clásico a la vez que popular, una voz indiscutiblemente única y nuestra que reconocemos y compartimos con orgullo», agregó el presidente del Conaculta.
Por su parte, el rector de la UNAM, José Narro, destacó en un texto escrito también para la ceremonia y titulado Rubén Bonifaz, universitario y humanista, que como poeta y filólogo enamorado de la belleza, Bonifaz Nuño supo que nuestra cultura requería, para trascender, del cultivo de sus raíces.
«Por ello dedicó gran parte de su vida –agregó– a promover las humanidades a las que reconocía como fundamentales para la cultura nacional porque cohesionan a la sociedad, porque dan fuerza al espíritu colectivo. Rubén, el humanista, enseñó el valor del diálogo y la tolerancia».
Aseguró que el poeta fue un dique ante aquellos que consideran que la vida moderna depende de la racionalidad de los mercados y el éxito del culto a la acumulación de bienes materiales.
«El reivindicó y promovió el valor de lo humano, de aquello que enriquece y enaltece a las personas, de lo que engrandece al ser humano aunque no tenga trascendencia comercial. Supo que si se descuida la cultura humanística se empobrece el pensamiento y se deterioran los valores colectivos», señaló el rector José Narro.
Una gran porra universitaria que resonó con cientos de voces en todos los rincones de la sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, cerró el homenaje a uno de los más grandes poetas, maestros y humanistas de México, quien dejó una huella imborrable en la cultura nacional.

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