HIPÓLITO CONTRERAS/
La iglesia católica rechaza toda forma de violencia familiar y agresión a mujeres afirmó Felipe Pozos Lorenzini, obispo y vocero auxiliar. Dijo que sin duda toda agresión física y psicológica, así como la presión económica daña la unidad familiar y el tejido social.
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el obispo auxiliar indicó que lamentablemente muchas mujeres hacen el reclamo en silencio, sin que presenten las denuncias en contra de sus agresores, lo que implica que el problema siga y se complique.
Pozos Lorenzini destacó que aunque el matrimonio es un sacramento, por lo que no debe haber separación, si la violencia persiste en contra de la mujer la iglesia recomienda la separación para evitar mayor peligro para las mujeres que son agredidas o son víctima de violencia familia, debe haber, dijo, una denuncia e investigación sobre la situación en el entorno familiar.
Informo que en la Casa de la Familia son atendidas unas 70 mujeres que son víctima de violencia y agresiones por parte de sus parejas.
La Arquidiócesis, indicó, cuenta con cuatro sacerdotes, cinco psicólogos y cuatro abogados, los que bridan atención gratuita a mujeres que son agredidas.









