La participación ciudadana clave en el éxito de programas sociales

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«Hoy podemos decir con satisfacción que más de un millón de niños han pasado por las estancias infantiles, y más de 800 mil madres trabajadoras pueden constatar que ha sido de enorme beneficio para sus familias», sostuvo el funcionario al encabezar el evento en representación del titular de la Dependencia, Heriberto Félix Guerra.

Añadió que este programa de la Secretaría de Desarrollo Social no hubiera podido perdurar, madurar y afianzarse, si no hubiera sido por el seguimiento, la evaluación y las encuestas constantes que se han hecho desde que se puso en funcionamiento.
Esta constancia, este perdurar en el seguimiento puntual, indicó, es lo que ha permitido que el Programa de Estancias Infantiles tenga un andamiaje legal y permita, entre otras cosas, la mejora constante de los espacios, que ahora son mucho más seguros y observan cada vez normas más rígidas y más puntuales para que sean un lugar adecuado para los niños.
«Dejamos un programa sólido y fuerte más allá de los números y de los indicadores. Tenemos ahora seguros para los niños y los inmuebles, así como el Seguro Social para quienes trabajan en ellas. Sí hemos abierto brecha en muchos aspectos. Hemos depositado buena semilla; en esas condiciones esperamos que el agua caiga y siempre nos sea favorable».
En materia de Monitoreo recibió mención honorífica la Secretaría de Desarrollo Social por la Elaboración de diagnósticos de los programas sociales.
El Programa Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras recibió el reconocimiento por su Programa de Evaluación 2007-2012. A su vez, el Programa Hábitat obtuvo el reconocimiento por su Coordinación Interinstitucional para el Diseño e Implementación de la Evaluación de Impacto 2008-2012.
Por parte de la Sedesol recibieron los galardones el Subsecretario Luis Mejía Guzmán; el director general de Análisis y Prospectiva, Edgar Ramírez, y la titular de la Unidad de Atención de la Pobreza Urbana, María Eugenia González Alcocer.
Las buenas prácticas fueron seleccionadas por la Comisión Ejecutiva del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), bajo los criterios de relevancia, innovación e institucionalización.
En la categoría de evaluación de los programas se determinan la eficiencia y efectividad y permite contar con evidencia sobre lo que sí funciona y cómo mejorarlo, además de entregar información a diferentes niveles de tomadores de decisiones para mejorar la calidad del gasto público y avanzar en la rendición de cuentas y la transparencia.
En la categoría de monitoreo, sus acciones son un proceso continuo de medición del desempeño de los programas de desarrollo social que permiten identificar los avances, problemas y retos que enfrentan dichos programas al implementar sus actividades.