La reciente presentación del libro Así es el teatro de Alegría Martínez realizada durante el Seminario de Periodismo Cultural que se desarrolla desde el 13 de marzo en la Biblioteca Central del Estado de Pachuca, Hidalgo, Ricardo Garibay, tuvo un buen recibimiento por parte de los participantes de esta actividad que reúne a especialistas de la comunicación de diversas generaciones interesados en el perfeccionamiento de su actividad profesional.
En la actividad que tuvo como marco el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, la periodista agradeció a los impulsores de la Colección de Periodismo Cultural de Conaculta, y particularmente a quienes apoyaron la publicación de este libro, así como a todos los que colaboraron para conformar el volumen de Así es el teatro, su aportación para integrar un texto que da testimonio de una época del arte escénico.
El título -que reúne artículos de crítica teatral publicados entre 1992 y 2004 en unomásuno, El Independiente y Milenio- integra la reflexión sobre un arte esencialmente efímero y en transformación constante que nace para morir cada vez, comentó la autora: “por más larga que sea una temporada, ninguna función será igual a la del día siguiente, menos aún será semejante a aquella que llegue a tener un cambio de elenco. Estamos ante un arte vivo en el que incide un gran cúmulo de factores”.
“Este volumen alude a una época de nuestro teatro que ya no podrá regresar.” Contiene momentos irrepetibles captados por fotógrafos que generosamente colaboraron con las imágenes que lo ilustran, uno de ellos fue el recién fallecido Fernando Moguel quien desarrolló un ojo especializado para retratar la escena; captaba el instante vital, la textura, el resumen de la obra para poder compartirlo a través de sus fotografías.
La también autora de Juan José Gurrola, Memorias, mencionó que tras 10 años de haberse publicado Así es el teatro, varios de sus protagonistas (directores, dramaturgos y actores) han avanzado en su proceso creativo, otros se han detenido, y otros más han fallecido, como es el caso de los actores Carlos Cobos, Alejandro Reyes y del dramaturgo Víctor Hugo Rascón Banda, entre otros; “la inclusión de un fragmento de su trabajo artístico en este volumen, nos trae a la memoria su aportación a nuestra escena.”
Sobre lo que el dramaturgo nacido en Uruáchic dijera durante la primera presentación de este libro, se retomó una nota publicada por Juan Hernández en Diario Monitor el 13 de mayo de 2006, en la que Rascón Banda señaló que el teatro se ocupa de iluminar el mundo, “de darnos una luz de esperanza de que las cosas pueden ser diferentes”.
El autor de obras como Desazón, Contrabando y Playa azul, destacó en esa ocasión: “leer una colaboración de Alegría ha sido un placer, porque esta mujer es diferente a otros que escriben sobre el teatro nuestro de cada día, Alegría no cultiva la mala leche, las malas querencias. Sabe acercarse al teatro, observar para luego registrar su experiencia y comunicarla”.
En aquella actividad, en la que también participó David Olguín, el dramaturgo y director escénico dijo que un libro como Así es el teatro es un material indispensable para la configuración de la memoria teatral del país, pues permite conocer y estudiar la manera de hacer teatro del periodo que abarca.
Así es el teatro se ha convertido en un material de consulta, ya que además de integrar las semblanzas de los creadores cuyas obras detonaron la reflexión publicada y algunas imágenes de sus montajes, su participación en cada una, ya fuera desde la dirección o la actuación, resultó imprescindible para ese trabajo escénico específico, lo que formó parte del criterio de selección.
Así es como Martín Acosta, Hugo Argüelles, Sabina Berman, Héctor Bonilla, José Caballero, Emilio Carballido, Antonio Castro, Jaime Chabaud, Luis de Tavira, José Ramón Enriquez, Mario Espinosa, Francisco Franco, Mauricio García Lozano, José González Dávila, Elena Guiochíns, Juan José Gurrola Iturriaga, Hugo Hiriart, Luisa Huertas, José Luis Ibañez, Mauricio Jiménez, Vicente Leñero, Héctor Mendoza, Luis Mario Moncada, Abraham Oceransky David Olguin Carlos Olmos, Raúl Quintanilla, Víctor Hugo Rascón Banda, Jesusa Rodríguez, Boris Schoemann, José Sánchez Siniestra, Enrique Singer, José Solé, y Iona Weissberg son los protagonistas de Así es el teatro.
Al término de la presentación editorial, Alegría Martínez impartió el taller de “Crítica teatral” entre periodistas, creadores visuales y actores escénicos, participantes en el Seminario de Periodismo Cultural que realizan el Cecultah y el Conaculta en Pachuca, Hidalgo. En esta actividad comentó que en el trabajo riguroso del periodista reside la responsabilidad de genera credibilidad y confianza en los lectores, de forma que se pueda propiciar un acercamiento eficaz a la actividad escénica.
Como ejercicio previo a la sesión del fin de semana, la tallerista solicitó que los participantes presenciaran una obra de teatro y escribieran sobre ésta para comentar el texto en la sesión de Crítica teatral. Dada la realización del Encuentro Estatal de Teatro que en esas fechas se realiza en la capital hidalguense, asistieron a ver Baños Roma, puesta a cargo de la Compañía Teatro Línea de Sombra, dirigida por Jorge Vargas.
Durante la sesión se dio lectura a algunos de los textos, sobre los que se llevó a cabo un nutrido intercambio de comentarios y a partir de las inquietudes expresadas por los periodistas ahí presentes, se abordó la necesidad de contar con un archivo personal que pudiera dar seguimiento preciso al trabajo periodístico, de modo que se retomara la importancia de los antecedentes y el contexto en el que se redacta una noticia, con miras a las nuevas causas que la generan.
Se destacó la necesidad de ofrecer a los lectores una óptica que aporte algo más de lo que generalmente contienen las notas informativas. “No se puede competir con la inmediatez de los medios electrónicos, nuestra opción es ofrecer en un espacio cada vez más corto, un acercamiento al suceso. El boletín contiene datos e información que estamos obligados a investigar, a cotejar. Al momento de realizar entrevistas, es importante dar a conocer el origen de los proyectos, su contexto, así como la trayectoria de los creadores y actores, ofrecer una mirada profunda que proporcione al destinatario un ángulo sustentado y distinto sobre el hecho al que aludimos”.
La autora de Así es el teatro comentó que es importante agregar la información obtenida de diversas fuentes y darle el tratamiento necesario al trabajo periodístico para que aparezca publicado tan completo como el reportero se lo ha planteado. “La libertad que se tiene como periodista de la fuente cultural, dijo, es una bondad que tenemos que atraer al hacer nuestro trabajo. Siendo el arte nuestra materia intangible, cabe la subjetividad del creador y en la preguntas y la redacción, cabe la mirada del reportero aunque no sea crítico.”
Sobre la importancia del trabajo del crítico, se habló del fallecimiento de la crítica de arte Raquel Tibol ocurrido el 22 de febrero de este año, sobre quien Alegría Martínez expresó: “Me pesa que se haya ido una mujer generosa y solidaria que como periodista siempre estuvo dispuesta a ayudar a sus colegas y como crítica hizo una importante aportación al conocimiento y la comprensión de las artes plásticas en nuestro país”.
Acto seguido, compartió un fragmento de la entrevista publicada en la sección El Ángel Exterminador de Milenio Diario, publicada el 25 de febrero del año en curso, firmada por Hugo García Michel, quien en 2002 entrevistó a Raquel Tibol, que respondió entonces al periodista, por qué debe haber crítica, respuesta que lleva a coincidir a Alegría Martínez con la fallecida autora de más de 40 libros.
“La crítica –respondió entonces Tibol al reportero de Milenio– es un modo de comunicación, un modo de enseñanza, un modo de confrontación y análisis. Es un puente entre un tipo de producción y un público que quiere tener mayor información o dialogar respecto a una producción determinada.”
A lo largo del taller, Alegría Martínez abordó cada uno de los elementos que componen un texto dramático, expuso las características principales de cada género, habló sobre las diferentes técnicas de actuación, así como de lo que implica generar una puesta en escena, incluidos la especialización y el peso de la labor de cada creativo involucrado en su construcción, sin dejar de lado al diseñador de la imagen de la obra, la importante labor de los técnicos y la actividad de cada persona involucrada en este arte colectivo. Asimismo, compartió lo que Constantin Stanislavski dijo en su época sobre la “anormal” relación entre actores y críticos y sus complejas contradicciones.
Para Alegría Martínez, fue “alentador el resultado de la experiencia al término del curso sobre crítica teatral realizado en Pachuca, en el que periodistas y artistas mostraron el conocimiento que tienen de su profesión y la necesidad de adquirir mayores habilidades, así como de perfeccionar su labor en aras de acercar la cultura a la ciudadanía de la mejor manera posible”.
“Se generó una honesta y fluida participación de todos los presentes, reveladora de inquietudes y expectativas que seguramente alcanzarán los objetivos que cada uno se ha planteado en el transcurso de su labor en pro de la cultura de su estado y de su país.” En lo personal agradeció la comunicación abierta, cálida y aleccionadora en que se convirtió este encuentro con una comunidad vital en avance.
El Seminario de Periodismo Cultural concluirá los próximos 24 y 25 de abril con la presentación del libro Breviario de correrías de Ariel González, editor de la sección de Cultura de Milenio Diario e impartirá el taller Manejo de medios para instituciones culturales.
En este contexto, los participantes recibirán sus constancias y la Biblioteca Central del Estado, Ricardo Garibay recibirá en donación por parte del Conaculta, 24 títulos que podrán ser consultados por el nutrido grupo asistente al seminario y por otros interesados.






