La Presunta Izquierda

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La tierra, los indígenas y su vida.

Los pueblos originarios o indígenas de nuestro país, tienen una vasta riqueza lingüística y cultural, aman su naturaleza y la defienden, sus identidades son diversas y multicolores, pero su cosmovisión sobre la vida y la realidad es totalmente diferente a la nuestra y aman sobre todo a su madre tierra.
Los indios y los campesinos viven de su tierra, ahí tienen sus raíces sociales y familiares, saben que ella les da para comer y así han sobrevivido durante toda su vida. La cuidan, la dejan descansar, siembran sus granos en sus surcos, la trabajan y cosechan para luego esperar lo que «milagrosamente» produce la madre tierra.
En los pueblos indios como los de la sierra norte y negra de Puebla, los indígenas le hacen fiesta, le riegan aguardiente, la celebran y piden que la madre tierra los siga ayudando. Aún les sigue dando maíz para su autoconsumo, cosechan en su gran mayoría café y una inmensa mayoría lo hace en pequeñas propiedades.  Este cultivo fue el que les impusieron, así los acostumbraron por las condiciones geográficas  y climáticas de la sierra, la cosecha del aromático también agoto su producción y el uso de fertilizante ha desgastado sus tierras.
Los gobiernos los han abandonado a su suerte, los intermediarios del café aprovecharon su condición y siempre les compraron su producto a bajo precio, nadie los capacito para diversificar el monocultivo del café, tampoco para tecnificar su producción, mucho menos para la industrialización del grano. Los indígenas siguen sobreviviendo, los padres y abuelos no dejan sus pueblos, cuidan como pueden su entorno natural. No pierden su identidad, siguen pobres, sus hijos los abandonan para irse a las ciudades, pocos se quedan o regresan, no hay nada y los mestizos los siguen embriagando los domingos que son los días de plaza.
No hay trabajo, no hay desarrollo regional, no hay inversiones de ningún tipo, no hay alternativas para los jóvenes, solo funcionan los pequeños comercios. Sus presidentes municipales son torpes, abusivos, rapaces, corruptos, autoritarios y nada han hecho por sus poblaciones indígenas. Estos pueblos poco a poco están despareciendo, sin darnos cuenta y con ello toda su riqueza cultural.
Ahora sin saber nada y mucho menos imaginar de donde salieron, pero la presencia de algunas empresas mineras por algunas partes de la sierra norte, lo ha tomado por sorpresa. Les están comprando sus tierras, los están convenciendo de sus bondades, les regalan cosas y los engañan. Ante su pobreza e ignorancia sus tierras están siendo entregadas y con el dinero piensan en salir e irse a las ciudades a vivir con sus hijos.
La sierra poco a poco se desforesta, sus ríos y causes se contaminan, el agua que beben de los manantiales se acaba y contamina, sus aves emigran o mueren y el habitan de su fauna se acaba. Ayer era la pobreza y la marginación el enemigo principal de los indios, hoy son las empresas mineras y la construcción de termoeléctricas. Me pregunto ¿no habrá otras formas de desarrollo para ellos?
Las pruebas están a la vista, por ejemplo la organización Tetela hacia el futuro pidió al gobernador Rafael Moreno Valle avalar la declaratoria de área natural protegida para esa parte de la sierra norte y protegerla así de la amenaza de minería a cielo abierto que pretende hacer la empresa Frisco.
Amy Camacho, titular de la Secretaría de Sustentabilidad Ambiental y Ordenamiento Territorial, dijo que los estudios para la protección del área tiene un avance del 95% y que es facultad del gobernador hacer la declaratoria. Esperemos la sensibilidad social del gobernador para hacerlo, está en sus manos rescatar esta zona. Los indígenas no son enemigos del desarrollo, tampoco unos radicales como los quieren ver, solo defienden sus pueblos y su vida, no tienen para donde ir.
El Delegado Federal de SEMARNAT, Carlos Albicker Albicker, confirmo que su dependencia ha negado tanto el permiso para la exploración, como el cambio de uso de suelo solicitados por la empresa minera Frisco. Por eso los pobladores de Tetela están pidiendo defender la biodiversidad en la Sierra Norte de Puebla y confían que el Gobernador de Puebla,  avale la declaratoria de Área Natural Protegida para garantizar la conservación de este ecosistema y mantenerlo libre de amenazas como las que enfrentan.
Otro asuntito que me parece que el gobierno federal desde su inició ha tratado mal, tiene que ver con los campesinos de Morelos, Puebla y Tlaxcala, los ignoro de entrada, no los consulto, no hablo con ellos y tampoco le importo hacerlo.
La bronca la tienen frente así los gobiernos de estas tres entidades, no quisieron ver su identidad cultural y la defensa de su tierra, la gente no tuvo información y hoy tiene miedo.
Los campesinos no son ningunos capos de la droga, menos aún «guerrilleros», tampoco son unos «loquitos» o enfermos radicales, solo defienden lo que les da para medio vivir, los han atemorizado y los han cercado para obligarlos a rentar sus tierras por donde pasara el gaseoducto. Pero nunca nadie les dijo o explico los trabajos que se iban a llevar a cabo, no hubiese pasado nada, si hablan con ellos, los escuchan y les brindan alternativas viables.
Ahora están molestos por el maltrato, no quieren la termoeléctrica y el gaseoducto, sienten con justa razón que sus vidas corren peligro por una explosión, piensan que sus tierras les serán arrebatadas y que la naturaleza se terminara en sus comunidades.
Tal vez por eso se han organizado en el Frente de Pueblos en las últimas semanas, que es la única forma que les queda para defenderse, han marchado del Distrito Federal a Tlaxcala, Puebla y esté domingo llegaran a Huexca para realizar un Foro Político.
¡Caray! Las cosas en nuestro país no pintan nada bien, apenas ayer, por mayoría los legisladores del PRI y PAN  aprobaron la nueva Ley Laboral, hay tensión social, de nueva cuenta la polarización y los lenguajes autoritarios vuelven  aparecer.  Esperemos no haya violencia y encarcelamiento para los campesinos, que  nuestro país encuentre los causes para el diálogo y la paz.